Simón hablaba de “estabilización” de la epidemia hace una semana

Ese día, los contagios reportados respecto a la jornada anterior ya ascendían a 13.318 más, y afirmaba que España se encontraba “en el pico o empezando el descenso de la segunda ola”

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, en la rueda de prensa de ayer en Moncloa para informar de la evolución de la pandemia
El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, en la rueda de prensa de ayer en Moncloa para informar de la evolución de la pandemiaEUROPA PRESS/R.Rubio.POOL Europa Press

Hace poco más de una semana (el pasado día 15, para ser exactos), el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, señalaba sin sonrojo en rueda de prensa que España se encontraba “en fase de estabilización”, pese al incremento de detección de casos diarios de Covid-19 que lleva registrando nuestro país en los últimos dos meses, y que se ha acelerado especialmente en octubre. En ese momento indicaba que la epidemia sufría una evolución similar a la de semanas previas y que se observaba una “estabilización”, a pesar de que ya ese día Sanidad comunicaba la tremenda cifra de 13.318 casos más respecto al día anterior. Sobre la tasa de ocupación hospitalaria (en ese momento del 9,8%, ahora es del 12,11%) afirmaba que “no son cifras que llamen la atención comparado con marzo-abril", aunque reconocía que sí eran "muy importantes por una única patología”, por las implicaciones en el resto de la actividad hospitalaria.

Pero aún es más llamativa otra de las afirmaciones que hizo posteriormente, en la que señalaba que España estaba en ese momento (recordemos, hace ocho días) “en el pico o empezando el descenso de la segunda ola”, y que si se conseguía que la curva descendiese “es posible que la tercera tarde”.

Ayer, con los 20.986 casos positivos más comunicados por el Ministerio de Sanidad, Fernando Simón reconoció por fin que “la evolución de la epidemia no es buena" y que “los datos empiezan a preocupar, porque la ocupación hospitalaria está aumentando muy progresivamente”. No hace falta ser epidemiólogo para darse cuenta de ello, los datos llevan hablando por sí solos desde hace mucho tiempo.