Los médicos se cobran la cabeza del alto cargo de Sanidad que provocó la huelga

El director de Recursos Humanos, segundo directivo de Illa que dimite en la pandemia

Centenares de trabajadores del sector sanitario protestaron ayer en toda España y ante la sede del Ministerio de Sanidad, convocados por CSIF, por las carencias que padecen los centros de salud y los hospitales
Centenares de trabajadores del sector sanitario protestaron ayer en toda España y ante la sede del Ministerio de Sanidad, convocados por CSIF, por las carencias que padecen los centros de salud y los hospitalesConnie G. SantosLa Razón

El Ministerio de Sanidad ha perdido a su segundo alto cargo desde que estalló la pandemia de Covid-19. En verano abandonó el departamento que dirige Salvador Illa su número dos, el secretario general de Sanidad, Faustino Blanco, y ahora lo acaba de hacer el director general de Recursos Humanos, Rodrigo Gutiérrez. Fuentes no oficiales del Ministerio de Sanidad aseguran a LA RAZÓN que Gutiérrez ha sido «invitado» a marcharse tras la huelga que protagonizaron los médicos el pasado martes en toda España contra un decreto cuyo padre ideológico fue él.

La norma contra la que han protestado los facultativos en todos los hospitales y centros de salud abre la puerta, por ejemplo, al ejercicio profesional en la sanidad pública como especialistas de médicos que no lo son, y a que muchos especialistas puedan ser obligados a ejercer en especialidades ajenas a su formación.

Se trata, como denunciaron varios médicos a este periódico, de un proceso de «militarización» sanitaria con la excusa de la pandemia de Covid, que hace estallar por los aires el ejemplar sistema de formación de los facultativos en España y que repercutirá en un deterioro del ejercicio profesional y de la calidad asistencial que reciben los pacientes.

Tomás Toranzo, presidente de la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM), la organización convocante de la huelga, asegura a LA RAZÓN que la labor de Rodrigo Gutiérrez en la Dirección General ha sido «un desastre», y que la situación de los recursos humanos en materia sanitaria es actualmente un caos. Desde que estalló la crisis del coronavirus, a Gutiérrez se le atribuyen fallos de todo tipo que han puesto en contra del Ministerio y de Salvador Illa no sólo a los médicos, sino también a la enfermería y a otros colectivos de la Sanidad. Además de este polémico decreto, otro de los fallos más clamorosos que se le imputan fue su empecinamiento a la hora de imponer una elección telemática de plaza a los licenciados que habían aprobado el examen MIR, provocando un caos sin precedentes y protestas de todo tipo. El hastag #Rogufedimision llegó incluso a ser «trending topic» en Twitter.

Finalmente, el Tribunal Supremo tumbó las pretensiones de Gutiérrez y la elección pudo hacerse telemática. El retraso en el proceso ha hecho que los MIR que pudieron seleccionar puesto en el que formarse se incorporaran con meses de retraso a su plaza, justo en plena expansión de los contagios por coronavirus.

Su área tampoco ha sido capaz de coordinar medidas a nivel nacional para mejorar las condiciones de trabajo de los MIR. Este colectivo permanece sumido en la incertidumbre por la fecha de la celebración del nuevo examen. En principio, iba a hacerse en mayo, pero Sanidad no descarta adelantarlo a febrero.