Sanidad pagó un sobreprecio de 8,6 millones por 200 respiradores a una empresa de 3.000 euros de capital social

El Ministerio de Salvador Illa compró sin concurso y a través de Ingesa 200 equipos a 49.610 euros la unidad cuando apenas valen 6.432 euros

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, durante su intervención en la sesión de control al Gobierno, esta tarde en el Senado.MariscalEFE

El Ministerio de Sanidad pagó un sobreprecio de 8,6 millones de euros a la empresa Tec Pharma Europe, S.L., ubicada en la localidad granadina de Armilla, por la adquisición de 200 dispositivos de ventilación mecánica de la marca Eternity SH300. El departamento que dirige Salvador Illa acometió la operación el 6 de abril. Según consta en la memoria justificativa de esta contratación, Sanidad pagó por cada uno de estos respiradores 41.000 euros, cantidad a la que hubo que sumar un IVA de 8.610 euros, por lo que el valor final se elevó hasta los 49.610 euros. En total, el Ministerio desembolsó 9,922 millones por los 200 aparatos.

El órgano administrativo elegido para realizar esta operación fue, una vez más, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa), envuelto en la polémica desde el estallido de la pandemia por las compras con retraso, irregulares y a precios desorbitados de todo tipo de materiales y equipos de protección, y la adjudicación se hizo una vez más mediante un procedimiento «negociado sin publicidad acelerado», lo que equivale a decir que se realizó sin concurso, bajo la justificación de la «extrema urgencia» motivada por el coronavirus. Al igual que en numerosas operaciones de este tipo, el adjudicatario fue la única firma que se presentaba.

En este caso se trata de la compañía Tec Pharma, domiciliada en Armilla, una población de poco más de 24.000 habitantes. Como ya informó LA RAZÓN, dicha empresa empezó sus operaciones el 31 de diciembre de 2019, disponía de un capital social de apenas 3.000 euros y en el mes de mayo aparecía en el registro mercantil como administrador único de la misma un ciudadano iraní, Armin Ghodsian Baraz Bazarian. Se trata de una de las empresas en las que figuraba un domicilio «desconocido» en la formalización del contrato, error que fue posteriormente subsanado por el Ministerio después de que trascendiera a los medios de comunicación. El objeto social de Tec Pharma es muy variado, y abarca desde la fabricación de complementos alimenticios para animales hasta el comercio al por mayor de ordenadores y equipos periféricos, así como la distribución, importación y fabricación de productos sanitarios.

¿Qué cuestan realmente los respiradores por los que el Ministerio pagó 49.610 euros cada unidad? LA RAZÓN ha tenido acceso al precio que demandan algunos exportadores asiáticos. Por ejemplo, la empresa Beijing Eternity Electronic Technology Co está pidiendo ahora por cada dispositivo de ventilación mecánica SH300 un precio de 7.500 dólares, lo que traducido a euros equivale a 6.432. Fuentes del sector tecnológico aseguran que si cobra eso por un solo equipo, lo lógico es que el precio sea bastante inferior si la compra alcanza los 200 aparatos, como la que realizó el Ingesa con Tec Pharma.

El precio de cada respirador SH300 fijado por esta empresa asiática es 43.178 euros más barato que el que acordó finalmente el departamento que dirige Salvador Illa con la firma de la localidad de Armilla. Si se le hubieran comprado los respiradores a ella, el importe total habría sido de 1,28 millones de euros, excluyendo posibles descuentos, frente a los 9,92 pagados a Tec Pharma. Las arcas públicas se habrían ahorrado en esta operación más de 8,6 millones.

En la memoria del contrato, el Ingesa subraya que «una de las necesidades del mencionado procedimiento es poner dispositivos de ventilación mecánica a disposición de las unidades de cuidados intensivos en las que muchos de los pacientes afectados por Covid-19 se encuentran ingresados. Por tanto, tener a disposición del Sistema Nacional de Salud estos equipos debe considerarse como una prioridad en estos momentos, ya que permitiría proporcionar a los pacientes en los centros hospitalarios, especialmente los casos más graves, la asistencia adecuada». A pesar de la alusión a las UCIS, este periódico ya informó de que los SH300 son respiradores de transporte. Según los intensivistas y anestesiólogos consultados, sacarían de un apuro en momentos de necesidad, pero sólo pueden usarse unas horas en las unidades de críticos. Los respiradores que realizan a la perfección este tipo de función cuestan entre 18.000 y 22.000 euros, un precio muy inferior al acordado con la empresa de Granada, desconocida en el sector de la tecnología sanitaria.

Esta no es la única operación protagonizada por el Ministerio en la que se ha abonado un sobreprecio. LA RAZON informó de que Sanidad había comprado 20 dispositivos de ventilación invasiva a un precio entre seis y diez veces superior a su valor real. La operación la selló con HongKong Travis Asia Limited y cada respirador,costó 62.703 euros.