Aragón confina sus tres provincias y ordena el cierre de actividades no esenciales a las 20:00

También decreta el cierre total de todas las actividades deportivas y de los salones de juegos y apuestas

Casos añadidos cada día al total de contagios en Aragón en las últimas 30 jornadas. EPDATA 28/10/2020Servicio Ilustrado (Automático) EPDATA

El Gobierno de Aragón ha decidido hoy confinar perimetralmente sus tres provincias (Huesca, Zaragoza y Teruel), ordenar el cierre de todas las actividades no esenciales a las 20:00 horas (entre las que se encuentran la hostelería, el comercio y las actividades culturales) y decretar el cierre total de todas las actividades deportivas en el interior y de los salones de juegos y apuestas.

Así lo ha manifestado en rueda de prensa la consejera de Sanidad, Sira Repollés, ante la situación de “riesgo extremo” por la Covid-19 que en estos momentos atraviesa Aragón, una comunidad que está en su tercera onda pandémica, con una incidencia acumulada en los últimos 14 días (casos por 100.000 habitantes) que ya se sitúa en 1119,01 (en este momento es la segunda región con una incidencia más alta, solo superada por Navarra). En la última jornada la comunidad ha comunicado 621 nuevos casos (solo por detrás de País Vasco, con 932), con lo que la cifra total de contagios desde el inicio de la pandemia es de 59.891.

Además, la tasa de ocupación en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) es muy elevada, ya que está en el 48,18% (solo La Rioja, con 56,67%, está por encima). En lo que se refiere a camas convencionales, la ocupación asciende al 24,51%, la más alta de todas las comunidades ahora mismo. Respecto al número de fallecidos tampoco los datos son buenos. En la última semana, según el informe del Ministerio de Sanidad de hoy, la comunidad que preside Javier Lambán ha reportado 92 muertes, y es la tercera con más decesos en este periodo, por detrás de Andalucía (144) y Castilla y León (129).

La orden con estas nuevas medidas se publicará “mañana o pasado mañana” y tiene por objetivo restringir “al máximo posible” la actividad de los ciudadanos a lo “estrictamente necesario”, es decir, la actividad laboral, asistencial y educativa.