Un millón de euros para viviendas de inclusión social

La Fundación laCaixa selecciona 36 proyectos que ofrecen 600 plazas residenciales de las que se benefician mil personas

El número de proyectos presentados se ha incrementado en un 37% respecto al año anteriorREDACCIONAL LA CAIXALA RAZON

La crisis sanitaria, social y económica generada por el coronavirus ha incrementado las necesidades del colectivo en riesgo de exclusión social, el cual ha crecido en el actual contexto y además es especialmente vulnerable a las consecuencias de esa crisis poliédrica. Ante esta situación, las entidades sociales han de redoblar esfuerzos y recursos para poder atender a esas personas en situación de vulnerabilidad. En este contexto, la Fundación «la Caixa» destina este año un millón de euros a la prevención y promoción de la inclusión social mediante recursos de atención residencial temporal a través de la cuarta convocatoria de Viviendas para la Inclusión Social 2020, en la que han sido seleccionados 36 proyectos, los cuales ofrecen más de 600 plazas residenciales distribuidas en 150 viviendas temporales de las que se benefician mil personas en riesgo de exclusión social.

Y, dado el excepcional contexto en el que este año se desarrolla la convocatoria, se han ajustado, por primera vez, sus bases para poder incluir en los objetivos aquellos proyectos que abordan las nuevas necesidades derivadas de la pandemia. Y el resultado de esta adaptación ha sido un incremento del 37% en el número de proyectos presentados respecto al año anterior.

Esta convocatoria actúa en el ámbito de los recursos residenciales temporales, tanto para personas en proceso de inclusión social como para personas con discapacidad y/o enfermedad mental. Para las primeras se han seleccionado 28 proyectos, y para las segundas han sido 8 las iniciativas elegidas. Y del total de proyectos seleccionados, un 28% busca dar respuesta de forma directa a las necesidades surgidas a partir de la crisis generada por la Covid y, más concretamente, seis se focalizan en cubrir las necesidades básicas de las personas beneficiarias.

Las líneas de trabajo en las que, en términos generales, se podrían agrupar los proyectos son: la ampliación de plazas y viviendas para personas sin hogar o con un alto riesgo de caer en el sinhogarismo, la habilitación de espacios como vivienda de apoyo para personas más vulnerables ante una posible infección o para usuarios con plaza en pisos o residencias de la entidad que deben hacer cuarentena, la adaptación de metodologías de atención a través del uso de nuevas tecnologías, o la creación de espacios y servicios de estancia temporal para el descanso, la mejora de la convivencia familiar o para liberar a las personas cuidadoras, que han sufrido una importante sobrecarga durante el confinamiento.

En definitiva, como resume el director general de la Fundación «la Caixa», Antonio Vila, «la nueva realidad requiere un mayor esfuerzo para dar respuesta a las necesidades surgidas en un contexto de crisis sin precedentes», por lo que la fundación «ha decidido reforzar el apoyo a las entidades que trabajan para facilitar una vivienda a los colectivos con más dificultades».