Multan a un conductor por comer una magdalena: esta es la explicación de la DGT

Tráfico alega que no prestó “atención permanente a la conducción”. Pero, ¿está prohibido expresamente comer al volante?

La Dirección General de Tráfico ha impuesto una multa de 80 euros (40 por pronto pago) a una persona en Mallorca por comerse una magdalena mientras conducía. El entorno del afectado publicó un tweet contando lo sucedido y la multa se ha hecho viral en las redes sociales.

De acuerdo a la Jefatura de Tráfico de Baleares, la multa responde a una infracción de Artículo 18 del Reglamento General de Circulación, donde se indica que “el conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía”.

Esa libertad de movimientos y de atención permanente a la conducción lleva implícitas algunas obligaciones para el conductor. La Ley de Seguridad Vial considera infracción grave conducir utilizando manualmente dispositivos de telefonía móvil, navegadores o cualquier otro sistema de comunicación, así como, conducir utilizando cascos, auriculares u otros dispositivos que disminuyan la obligatoria atención permanente a la conducción. Sin embargo, el artículo no dice nada de comer o beber durante la conducción, igual que tampoco se especifica si se puede conducir descalzo o en sandalias, a pesar de que este tipo de multas son bastante habituales, según la DGT.

No es la primera vez que ocurre algo parecido. Un conductor de un camión que circulaba por la A-23, o Autovía Mudéjar a su paso por Teruel, fue multado también con 80 euros por sujetar un plátano con la mano.

359 muertes al año por distracciones

La DGT ha salido al paso de la polémica mediante un ‘tweet’, en el que recuerda que las distracciones al volante siguen siendo la primera causa de los accidentes mortales de tráfico, con un total de 359 fallecidos en 2019.

“Al año se producen más de 300 muertes por distracción al volante. Los accidentes más frecuentes por ellas son salida de vía, colisiones frontales, choque con el vehículo precedente y atropello. Se evitan con atención plena a la conducción”, ha explicado.

Tráfico recuerda que uno de los principales motivos que genera la distracción del conductor es la utilización del teléfono móvil. “Su uso multiplica por cuatro el riesgo de sufrir un accidente y el riesgo es equiparable a la conducción con exceso de alcohol”. Utilizar el móvil en la conducción supone apartar la vista de la carretera durante un tiempo determinado en el que se recorre una serie de metros sin que el conductor tenga el control del vehículo, ya que la atención la tiene puesta en el móvil.

Según el último informe de Distracciones elaborado por RACE, el 96% de los usuarios encuestados confiesa haber visto a alguien hablando por el móvil mientras conduce (80% de forma habitual) y un 76% afirma utilizarlo sin hablar, únicamente manipulándolo o mirándolo.