Así se hace un Plan Técnico de Caza

El Plan técnico de caza de un coto es un documento que se exige por ley y en el cual deben recogerse las características del terreno así como la caza que en él se desarrolla. ¿Cómo se hace?

Perdices rojas. Madre (a la izquierda) con cría de unos cuatro meses.Sergio Gómez

¿Qué es?

El Plan Técnico de Caza es el documento que regula el aprovechamiento y gestión cinegética de un determinado terreno. Su principal objetivo es el de obtener un uso racional del recurso natural que supone la caza, para conseguir el máximo beneficio de la misma, al tiempo que evita que se pongan en peligro especies o poblaciones silvestres de la zona. En definitiva, se trata de conseguir un uso sostenible de las especies de caza y compatibilizarlo con la conservación de los ecosistemas y de las especies amenazadas.

El Plan Técnico de caza organiza la gestión cinegética de un coto. Para ello deberá partir de un exhaustivo y cuidadoso estudio de la situación actual, en el que se analizarán los posibles aprovechamientos y actuaciones que pueden llevarse a cabo para después facilitar la gestión de las especies cinegéticas y de las zonas donde habitan, fomentar las poblaciones de las especies cinegéticas y favorecer las poblaciones de las especies protegidas.

El Plan Técnico de Caza es una herramienta de gestión y un coto bien gestionado proporciona un valor de la caza equilibrado y sostenible, un medio natural que es visitado por la población, desarrolla la hostelería, las comunicaciones y los servicios de la zona, proporciona un aumento de la calidad de vida en el medio rural, así como un aumento de la población agraria y de los que podríamos llamar “agrourbanitas”. En definitiva, un Plan Técnico de Caza bien desarrollado dará como resultado una buena gestión del coto de la que todo son ventajas.

¿Quién debe hacerlo?

Dada la gran importancia que tiene el Plan Técnico de Caza en la explotación de un coto éste debe ser hecho por un técnico competente que conozca la materia y realice un trabajo serio y profesional. En nuestro país contamos con ingenieros técnicos agrícolas, ingenieros técnicos forestales, ingenieros agrónomos e ingenieros de montes con una buena formación en éste ámbito.

¿Qué contiene el plan técnico de caza?

Además de los impresos que cada Comunidad Autónoma exige se debe realizar una memoria en la cual haremos una descripción fidedigna de la situación actual del coto. Debemos hablar de la geología, es decir, del tipo de suelo que conforma nuestro coto, si éste es fértil o no y así conocer la flora que podemos tener. La orografía debe estar presente también teniendo en cuenta si hay montañas o colinas ya que esto puede hacer variar el clima. Si la montaña está orientada en dirección este-oeste, al norte tendremos la umbría y al sur la solana. También la hidrología del coto es muy importante ya que es vital que los animales tengan agua en verano y en caso de no disponer de suficiente agua habrá que instalar bebederos complementarios. La pluviometría debe quedar también reflejada en la memoria del plan técnico de caza ya que nos vale para saber durante cuánto tiempo tendremos el terreno agostado, totalmente seco. Incluso parámetros como la iluminación son muy importantes ya que nos dan los datos de horas del sol al día lo cual es fundamental para la reproducción de los animales del coto. El clima debe ser también incluido. Con los datos del clima se hacen probabilidades y así se puede decir que por ejemplo en febrero la temperatura media será de 10 grados. La fauna estará distribuida por el coto en función de la flora por lo que ésta última debe ser bien analizada. Un cuartel es una zona homogénea por su flora y por tanto los distintos cuarteles o manchas del coto vendrán dados por la vegetación del coto.

El ciclo biológico de las especies a cazar también debe estar presente, así como un censo de las especies que habitan el coto analizando la situación actual y proponiendo mejoras.

¿Qué pasos hay que dar para hacer un Plan técnico de caza?

1. Analizar la situación actual del coto

Deberemos contar con los datos que nos dé el titular del coto sobre la gestión en las anteriores temporadas, así como las características naturales de la zona, la agricultura y ganadería. Como no deberemos analizar las estadísticas de caza presentadas por el coto en temporadas anteriores. Para conocer las poblaciones de las distintas especies cinegéticas de un coto existen métodos de conteo donde se marca un itinerario para ver a los animales en sus querencias y poder estimar su número. No obstante, en el proceso de toma de datos siempre es fiable preguntar a la gente de la zona, los guardas, agricultores o pastores son los que mejor nos pueden decir cuántas perdices hay y en cuantos bandos se mueven, si han criado bien las liebres, etc. El conocimiento de esta gente de las querencias de los animales valdrá más que el mejor conteo que podamos llevar a cabo. El objetivo del Plan Cinegético es básicamente el de conocer la carga cinegética del coto. La carga cinegética es un concepto que hace referencia a la producción de recursos alimenticios y condiciona el número de animales que podría vivir en una zona, es decir, analizando la flora que hay sabemos el alimento que puede dar a los animales y por lo tanto una zona queda condicionada para tener una determinada carga cinegética. Esta carga es la que debemos respetar año tras año para mantener las poblaciones en un número correcto. De ahí que se limiten las capturas con cupos y se restrinjan los días de caza.

2-Evaluar la información y proponer objetivos

Una vez hemos realizado el trabajo de campo, obteniendo la máxima información posible sobre el coto en cuestión, deberemos pasar a evaluarla convenientemente. En esta evaluación convendrá realizar estudios comparativos de la zona con otras de similares características, o, dentro del mismo coto, comparar unas temporadas con otras, tratando de determinar el por qué de los resultados más favorables así como las causas de la situación actual.

Tendremos en cuenta las poblaciones de cada especie, su tasa de reproducción y todas las mermas a las que se ven sometidas las especies. Por ejemplo, en el caso de la perdiz debemos saber que no todas las parejas anidan, que no todos los huevos de una puesta eclosionan, que muchos perdigones son devorados por depredadores, que el clima también mata en ciertas condiciones a los pollos, etc. Así pues debemos fijar los porcentajes para cada uno de estos “accidentes” y así conocer las perdices de que dispondremos. El objetivo de todo Plan Técnico de caza es conocer la carga cinegética del coto en cuestión

3-Crear un programa de gestión y aprovechamiento del coto

Esta es la parte fundamental del Plan Técnico de Caza ya que determinaremos como vamos a actuar en el coto durante el tiempo que esté en vigencia el Plan.

Así pues, el programa de gestión deberá incluir una sección que hable de las posibles mejoras, otra que señale las capturas a realizar, y por último, un plan de seguimiento. Para anotar todos estos datos las diferentes administraciones suelen ofrecer a los titulares de los cotos una serie de impresos que deben ser correctamente cumplimentados y que sirven como guía para la realización correcta del Plan Técnico.