La pandemia destruye las expectativas del sexo esporádico

No corren buenos tiempos para la vida sexual. Cerca del 60% de los españoles confiesa que practica menos sexo que antes, según una encuesta de la marca Control. Ligar implica un riesgo que parece que no estamos dispuestos a asumir en medio de una pandemia global.

El 60% de los españoles reconoce que ha reducido su actividad sexual durante la pandemia.

El año 2020 será recordado por muchas cosas pero, desde luego, ni por motivar un “baby boom”, ni por ser el año en el que nuestra vida sexual fue más activa. Eso al menos es lo que muestran algunas encuestas y estudios poblacionales realizados en estos siete meses de pandemia, en los que la incertidumbre, el miedo al contagio y las restricciones a la vida social, entre otros factores, han hecho caer en picado el interés por el sexo, especialmente el esporádico. De hecho, las ventas de anticonceptivos bajaron un 11,4 por ciento entre marzo y agosto, según un estudio de la compañía HRA Phama.

Y es que cerca del 60% de los españoles reconoce que practica menos sexo que antes de que estallara la crisis sanitaria. El motivo por excelencia es el miedo al contagio: el 74.9% de los encuestados en el último barómetro del sexo de la marca Control manifiesta sentirlo ante la idea de mantener relaciones sexuales con personas desconocidas. Además, el 69,9% confiesa haberse vuelto más precavido y reducir conductas de riesgo.

Masturbación y autoplacer

Ante esta nueva situación, la solución más segura parece estar “en nuestras manos”. El 61,3% de los españoles reconoce recurrir más que antes a la masturbación y a las prácticas de auto placer. La gran mayoría de los encuestados, un 86,5%, ha optado por probar con productos sexuales, mayormente lubricantes, geles de masaje y vibradores. De hecho, la venta de juguetes eróticos como el conocido succionador de clítoris Satisfyer, ha aumentado un 135% en lo que va de año.

“En momentos como el que estamos viviendo actualmente en todo el mundo, el distanciamiento social es clave para intentar frenar esta nueva curva de contagios. Según comentan los expertos, el evitar las prácticas sexuales si no tenemos una pareja estable puede ayudarnos a no continuar expandiendo el virus, especialmente en nuestros entornos más cercanos que pueden ser vulnerables a los efectos de la COVID-19. Por ello, desde Control animamos a todos esos españoles que actualmente se encuentran solteros a sustituir esos encuentros sexuales por la masturbación y el autoplacer, prácticas seguras y responsables en el momento que atravesamos actualmente", manifiestan desde la marca.

En el autoplacer también hay brecha de género

Una encuesta global realizada por Womanizer (la marca que creó el primer succionador de clítoris), ha demostrado que, en lo que respecta a la masturbación, todavía existe una brecha significativa entre hombres y mujeres: en todo el mundo, esta brecha llega al 68%. Esto significa que, en promedio, los hombres se masturban tres veces más que las mujeres al año. A pesar de que el placer propio (femenino) se ha vuelto más visible en las sociedades occidentales en las últimas décadas, todavía existe mucho estigma y vergüenza entorno a este tema, así como carencias en la educación. Con el objetivo de romper este tabú, Womanizer ha puesto en marcha la campaña global #IMasturbate (yo me masturbo) para visibilizar y cambiar la forma en la que la sociedad ve el placer y la sexualidad femenina. La cantante británica Lilly Allen es la embajadora de esta iniciativa, y ha diseñado junto a la marca un producto, el Liberty (99 €) que salió a la venta a finales de octubre. “Los juguetes sexuales todavía se consideran un tema tabú porque están relacionados con la masturbación y el placer femenino. Y el placer femenino en sí mismo es un tema tabú. La única manera de desestigmatizar estos temas es hablar de ellos abiertamente, con frecuencia y sin vergüenza ni culpa”, afirmó Allen.

Lilly Allen LibertyWomanizer