Los secretos de la compra de vacunas

Bruselas no desvela los precios de las dosis, ni cuánto dinero público empleará

Ursula von der Leyen mantiene una reunión con los presidentes de los distintos estados de la UE para tratar el tema de la covidPOOLREUTERS

Durante la primera oleada de la pandemia en el mes de marzo, la Comisión Europea se vio desbordada por la situación, mientras contemplaba como el sálvese quién pueda guiaba las decisiones de los Estados miembros. Tras la lucha sin cuartel entre los países europeos por hacerse con material médico de primera necesidad como mascarillas y test, Bruselas ha puesto en marcha una iniciativa de compra centralizada de vacunas con el objetivo de que todas las dosis lleguen a la vez y en iguales condiciones a todos los miembros del club. A pesar de esto, persisten algunos interrogantes.

¿Con quién negocia Bruselas?

La Comisión Europea empezó contactos exploratorios hace meses con varios consorcios de laboratorios internacionales, con el objetivo de hacerse con un amplio abanico de vacunas de diferentes tecnologías. La meta era y sigue siendo diversificar opciones ante la imposibilidad de conocer a ciencia cierta qué vacunas van a ser más eficaces. El examen final corresponde a la Agencia del Medicamento Europea (EMA)

¿Hay algún contrato en firme?

Por ahora, la Comisión Europea ha firmado contratos de pre- compra con cinco laboratorios: Pfizer y BioNTech (EEUU/Alemania) Sanofi GSK (Francia y Reino Unido), CureVac (Alemania), AstraZeneca y la Universidad de Oxford (EEUU y RU) y Johnson and Johnson (EEUU). La compra sólo llegará a realizarse por parte de los Estados miembros cuando se cierren de manera definitiva los contratos, tras la luz verde de la EMA. Con estos acuerdos de pre- compra la Comisión Europea negocia el precio de la dosis y un número determinado. Estos pactos con los laboratorios obligan a Bruselas a desembolsar un dinero de adelanto que proviene de una partida de emergencia del presupuesto europeo. Puede que parte de este dinero se pierda por el camino si se demuestra que estas vacunas no son eficaces. Las negociaciones requieren un delicado equilibrio entre prudencia y audacia.

¿Sabemos cuánto dinero va a desperdiciarse?

No, son contratos confidenciales. No sabemos cuánto porcentaje de dinero ha adelantado Bruselas para asegurarse el suministro ni cuántas vacunas serán realmente eficaces cuándo se hayan pasado todos los filtros

¿Sabemos el precio de las dosis?

Tampoco. Bruselas se reserva esta información con el objetivo de poder seguir negociando con más laboratorios. Existe el peligro de que la carrera por la vacuna acabe haciendo subir los precios, si los ensayos clínicos de una vacuna son mejores que los de otra y los laboratorios se ven tentados a pujar para ganar beneficios.

¿Ha encargado Bruselas el mismo número de dosis a todos los laboratorios?

No, hasta ahora el mayor encargo es el de CureVac de 405 millones de dosis. El acuerdo de Pfizer son de 300 vacunas y el resto de 400. Bruselas ha fijado el número según la capacidad de fabricación y suministro de los fabricantes y un precio lo más ajustado posible.No hay una relación directa entre mayor número de dosis y mayor eficacia. En total, hay comprometidas más de 900 dosis. En algunos casos, se necesitarán dos dosis para inmunizar a una persona.

¿Y la prometedora vacuna de Moderna?

Bruselas sigue negociando con este laboratorio la firma de un contrato de pre-compra y confía dar este paso lo antes posible. En el mes de agosto hubo una primera reserva provisional de un máximo de 160 millones de dosis, una cifra inferior a la consensuada con el resto de laboratorios. Esta semana, Stéphane Bancel, jefe del laboratorio, se ha quejado de las dificultades que se está encontrando con Bruselas a la hora de firmar el contrato y ha avisado de que otra partes del planeta como EEUU, Reino, Unido, Japón y Canadá pueden tener un acceso preferente. Aunque Bruselas no ha revelado los obstáculos para firmar el contrato, algunos medios especializados apuntan que la vacuna de Moderna es más cara que el resto ( más de 30 euros en comparación con otras que se situarían entre los 10 euros y los 20.) A su eficacia se uniría su facilidad de conservación, con temperaturas no tan bajas como las necesarias para Pfizer, lo que supondría un ahorro en las infraestructuras necesarias. Pfizer necesita una conservación de -70 grados centígrados frente a los -20 de Moderna.

¿Está yendo Bruselas a remolque en las firmas con los laboratorios?

Es difícil de decir. La Comisión Europea no basa sus decisiones en los titulares de periódicos sino en el consejo de sus expertos y en la necesidad de encontrar un precio adecuado. El ejecutivo comunitario firmó el acuerdo con Pfizer un día después de que la compañía anunciara una efectividad de más del 90%, pero aseguró que esta noticia no había tenido nada que ver (ya había firmados cuatro contratos de vacunas a priori menos prometedoras). Un día después de anunciarse el resultado de Moderna, Bruselas firmó un acuerdo con Curevac. Si se completa el acuerdo con Moderna, habrá un total de seis laboratorios en liza pero pueden proseguir las negociaciones con otras empresas farmacéuticas

¿Llegará a todos los Estados miembros la vacuna con las mismas condiciones?

Cada país tiene derecho a un número de dosis según el porcentaje de su población, que en el caso de España es del 10%. Las vacunas llegarán a todos los países a la vez, pero la organización depende de cada Estado que elegirá los grupos vulnerables que deberán ser vacunados primero, el precio de la vacuna (o su gratuidad) y deberá poner en marcha las infraestructuras necesarias.