Reino Unido, primer país con vacuna contra la Covid

Comenzará a administrar la de Pfizer la próxima semana

El Reino Unido se convirtió ayer en el primer país del mundo en aprobar la vacuna desarrollada por la estadounidense Pfizer y su socio alemán BioNTech. Tan pronto como la próxima semana, los grupos más vulnerables podrán comenzar a recibir un preparado que ha demostrado ser seguro y tener el 95% de protección, tanto para jóvenes como ancianos.

Esta vacuna, que requiere un nivel de refrigeración de unos 70 grados bajo cero, será suministrada en dos dosis, con una diferencia entre ellas de 21 días. Según los reguladores, la vacuna será efectiva siete días después de que una persona reciba la segunda dosis, si bien hay algún tipo de protección 12 días después de la primera. El Gobierno británico ha realizado un primer pedido de 40 millones de dosis, que permitirán vacunar a 20 millones de personas. Las primeras 800.000 estarán disponibles a partir de la próxima semana.

El primer ministro británico, Boris Johnson, calificó la noticia de «fantástica». «Nos permitirá recuperar nuestras vidas y poner en marcha la economía otra vez», recalcó. No obstante, pide a los ciudadanos que no bajen la guardia.

Es más, ayer mismo entraron en vigor las nuevas restricciones que el Gobierno ha implantado en Inglaterra, una vez terminó el segundo confinamiento. Se trata de un nuevo semáforo epidemiológico que deja al 99% del territorio inglés sujeto a los dos máximos grados de alerta. Escocia, Gales e Irlanda del Norte aplican sus propias medidas.

June Raine, responsable de la Agencia Reguladora de Productos Sanitarios y Médicos (MHRA, en inglés), puntualizó en una rueda de prensa celebrada en Downing Street que el visto bueno por la vía de emergencia se hizo cumpliendo todos los estándares internacionales y «sin omitir procedimientos». «La seguridad de la población siempre tendrá prioridad. Esta recomendación ha sido dada después de la evaluación científica más rigurosa de cada dato», insistió la doctora, quien agregó que los expertos han concluido que las dosis cumplen con «los estrictos niveles de seguridad, calidad y efectividad».

Se trata de un gran paso en la lucha contra el coronavirus. Aunque la jornada de celebración se vio empañada por la polémica creada al llevar los méritos de los científicos al terreno político, atribuyendo al Brexit los grandes logros. «Hasta principios de año formábamos parte de la Agencia Europea del Medicamento. Gracias al Brexit hemos podido tomar esta decisión basados en los criterios del regulador británico, y no al ritmo de los europeos, que suelen ser algo más lentos», señaló el ministro de Sanidad, Matt Hancock. No tardaron en lloverle las críticas de los expertos, que le recordaban que Reino Unido sigue siendo parte de la EMA hasta que concluya el periodo de transición el próximo 31 de diciembre.

Bien es cierto que la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios sí ha podido aplicar una cláusula legal que permite a los países de la UE tomar decisiones regulatorias de modo unilateral en circunstancia de «urgente necesidad pública», como es el caso de la actual pandemia.

El Ejecutivo británico ha establecido un total de nueve grupos que tendrán prioridad a la hora de recibir las dosis. Los primeros serán los ancianos que viven en residencias y el personal que les cuida. A estos seguirán todos los mayores de 80 años y el personal sanitario, mientras que el tercer grupo lo forman los mayores de 75 años, seguidos de los mayores de 70. En quinto lugar, los que tengan 65 años o más; en el sexto, las personas de entre los 16 y los 64 años que tengan problemas de salud previos y estén en riesgo de contraer covid. El séptimo lugar estará reservado para los mayores de 60 años, seguidos de los mayores de 55, mientras que en el noveno puesto quedan las personas de 50 años o más.

Según el Gobierno, Reino Unido tiene 50 hospitales preparados para empezar a vacunar la próxima semana, así como centros especiales, centros médicos de barrio y las farmacias.

Por otra parte, las autoridades también han pedido 100 millones de dosis a la vacuna de Oxford, fabricada por AstraZeneca. Los resultados de los ensayos clínicos son prometedores, por lo que muy pronto podría recibir también autorización. Aunque no llega a una efectivad del 95%, a largo plazo es probable que esta vacuna sea más fácil de implementar porque no necesita almacenarse a temperaturas muy bajas y es más barata.