Extremadura suspende el Plan de Navidad previsto y endurece las restricciones

Toque de queda a medianoche, comidas de un máximo de seis personas, cierre perimetral del 23 al 6 de enero y solo se permitirá la llegada de familiares, no allegados

El vicepresidente segundo y consejero de Sanidad y Servicios Sociales, José María Vergeles
El vicepresidente segundo y consejero de Sanidad y Servicios Sociales, José María VergelesJunta de ExtremaduraJunta de Extremadura

El Consejo de Gobierno de la Junta de Extremadura, reunido con carácter extraordinario este domingo, ha decidido dejar sin efecto algunas medidas de flexibilización del Plan de Navidad, dado que la incidencia acumulada a los 14 días supera hoy los 250 casos por cien mil habitantes, cifra que se había anunciado como límite para la suspensión del plan.

Concretamente, la incidencia es ya de 267,51 por cien mil habitantes. Así lo ha comunicado el vicepresidente segundo y consejero de Sanidad y Servicios Sociales, José María Vergeles, que ha comparecido para explicar las medidas que se han descartado sobre lo aprobado a principios de mes con la intención de rebajar algunas restricciones de cara a las fiestas navideñas y Reyes.

Para el vicepresidente, “no somos la primera comunidad que toma estas medidas restrictivas ni seremos la última”, ya que los casos están aumentando en toda España.

“Navidades hay muchas, pero vida solo hay una”, ha sentenciado tras reconocer que es una “decisión dura”, pero son los efectos del “black friday” y del puente de la Constitución.

Extremadura, en primer lugar, vuelve al nivel de alerta 3. El horario de movilidad nocturna o toque de queda vuelve a ser a las doce de la noche sin excepciones. Sin embargo, ha señalado, que en Nochebuena y Nochevieja ese toque de queda se alarga media hora más (doce y media de la noche) solo y exclusivamente para que los familiares que vivan en otro domicilio regresen a él.

En las reuniones sociales, las comidas familiares o en hostelería se pasa de 10 a 6 personas como máximo. El cierre perimetral de la comunidad se mantiene desde los días 23 de diciembre al 6 de enero y solo se permitirá la entrada o salida de familiares directos, no de allegados.

Apelando de nuevo a la responsabilidad individual y a tomarse en serio al virus, el consejero ha recordado que sigue vigente la regla de las seis M: Manos, lavado frecuente; Mascarilla en todos los ámbitos incluso en reuniones familiares; Metros de distancia física, Maximizar la ventilación de las estancias, Minimizar los contactos sociales y Me quedo en casa.

VIGENCIA DEL PLAN DE RESIDENCIAS

Vergeles, sin embargo, ha manifestado que quiere mantener el plan de residencias. Se mantendrán las visitas incrementando la seguridad, aunque la frecuencia contemplada en el plan suspendido de una persona por día “tendremos que modificarla”. También se mantendrán las salidas de los mayores de aquellas residencias sin contagios, previa solicitud anticipada, que deberán ser de al menos 4 días. En estos casos se intensificarán las pruebas diagnósticas.

El titular de Sanidad ha explicado que no ha sido posible mantener tal como estaba redactado Plan de Navidad y estas mayores restricciones se hacen por responsabilidad y seguridad, para reducir el número de contagios y proteger la salud de los ciudadanos.

El consejero ya advirtió hace escasos días de que decaería el Plan de Navidad si se superaban los 250 casos por cada 100.000 habitantes, un aumento de los contagios que atribuye al fin de semana del Black Friday y al puente de la Constitución.

Respecto al cierre perimetral, cuestión en la que se introduce la prohibición de desplazamientos de allegados, ha explicado que el control se realizará de acuerdo a lo que determine la Delegación del Gobierno, y no se descarta, como han hecho algunas comunidades, “pedir el libro de familia”.

A diferencia de lo establecido en el Plan de Navidad, ahora anulado, no se permiten mesas de diez personas en los locales de hostelería y restauración (donde recuerda se pueden dividir en seis) porque esto implica “más contacto social, transmisión de aerosoles y, por tanto, posibilidad de contagios”.