La historia de Diana: de sufrir un ictus a mejorar la vida de los demás

A los 23 años, Diana Arias sufrió un ictus que le provocó un Daño Cerebral Adquirido. Tras su recuperación, convirtió su experiencia en un juego para ayudar en las terapias de personas con diversidad funcional y mejorar su calidad de vida a través del proyecto Decedario

Diana Arias, creadora de Decedario, una herramienta de estimulación cognitiva para ayudar a las personas con daño cerebral.
Diana Arias, creadora de Decedario, una herramienta de estimulación cognitiva para ayudar a las personas con daño cerebral.DecedarioLa Razón

Hace seis años, Diana Arias llevaba una vida activa, como la de cualquier joven de su edad. Estudiaba diseño gráfico en la Universidad de Valencia, hacía deporte y viajaba. Un fin de semana volvió a casa de sus padres y al despertar: “me di cuenta de que estaba viendo doble. Quería levantarme y no podía. Mi cuerpo no respondía a nada de lo que estaba pensando. Tenía la parte derecha como dormida”. Diana estaba sufriendo un Daño Cerebral Adquirido, una lesión repentina en el cerebro que aparece bruscamente.

“Me dijeron que en el mejor de los casos, si vivía, tendría que enfrentarme a una lista interminable de secuelas que me impedirían vivir una vida con normalidad. Sería una persona dependiente”. En un principio, el terror se apoderó de ella, pero durante los meses siguientes, asegura, “aprendí que el miedo y la ansiedad, frente a la tranquilidad y la paciencia, solo están a un pensamiento de distancia”.

Hoy, Diana es responsable de Decedario, un juego de mesa dirigido a niños y adultos con diferentes patologías. Se trata de una herramienta de estimulación cognitiva para ayudar a las personas con daño cerebral que ha recibido una de las Ayudas Fundación Universia de Banco Santander para Autónomos por y para la Discapacidad.

Esta es su historia.

“¿Para qué me ha pasado esto?”

Diana Arias se convirtió en una persona dependiente, con un historial totalmente diferente. Fue en este momento cuando apareció en ella la necesidad de entender qué le había pasado y cómo podía solucionarlo. “Empecé a leer un montón de páginas, de libros, de blogs, de neurociencia, de rehabilitación, de psicología, de nutrición... pero, sobre todo, de historias de personas que habían pasado por lo mismo que yo”, explica. Más de 120.000 personas al año sufren Daño Cerebral Adquirido en España, convirtiéndose en la tercera causa de muerte y la primera de discapacidad en los adultos, según los datos oficiales del último estudio realizado por la Federación de Daño Cerebral de España (FEDACE).

Diana vio en su nueva situación una oportunidad para aprender, “apareció en mí toda esa fuerza vital que no sabes que tienes hasta que pasa algo. Siempre me preguntaba, ¿por qué me ha pasado esto a mí? Y evidentemente, no encontraba respuesta. Hasta que me di cuenta de que la pregunta correcta era ¿para qué? Eso lo cambió todo, porque el “para qué” nos sitúa en un espacio creativo de posibilidades infinitas, nos llena de sentidos y de propósitos lo que hacemos, mientras que el “por qué” solo satisface nuestra mente”.

Decedario, una herramienta para personas con diversidad funcional

En cuanto se recuperó, Diana retomó sus estudios como diseñadora gráfica con un objetivo por bandera: ayudar a mejorar la calidad de vida de personas que habían pasado por lo mismo que ella, a través del diseño. Convirtió su experiencia en el proyecto de fin de carrera y junto a los profesionales de la asociación de Daño Cerebral Adquirido Nueva Opción de Valencia, creó Decedario.

Lo que comenzó como un proyecto de la universidad, pronto interesó a profesionales y particulares. “Me pregunté a mí misma si lo podría llevar a cabo de una forma empresarial, si sería capaz de hacerlo... tardé un poco, pero al final firmé esa especie de contrato personal de materializarlo, llevarlo al mercado y que la gente pudiera comprarlo”, explica Diana.

El juego, orientado a rehabilitar funciones físicas y cognitivas de personas con daños neurológicos o trastornos del aprendizaje o del espectro autista, integra 40 actividades distintas. Con las mismas piezas se puede trabajar en las diferentes funciones cognitivas, desde ejercitar la memoria, el lenguaje o la atención, hasta reconocer estímulos, mejorar las habilidades de psicomotricidad y las actividades mentales complejas.

Decedario está dirigido a todas aquellas personas, niños y adultos, con Daño Cerebral Adiquirido (DCA), Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDHA), Trastorno Específico del Lenguaje (TEL), Dislexia, Trastorno del Espectro Autista (TEA), Síndrome de Down, Enfermedad de Párkinson y de Alzhéimer, entre otras. Pero también está diseñado para los profesionales que ayudan a la rehabilitación, en materias como psicología, logopedia, terapia ocupacional, fisioterapia, medicina rehabilitadora, pedagogía terapéutica, maestros de audición y lenguaje y educación social, entre otras.

Por último, con la barra autocorrectora por colores, los usuarios pueden validar el ejercicio de manera autónoma. “Ese es en realidad el objetivo compartido por todos: llegar a ser lo más autosuficiente posible”, asegura Diana.

La colaboración ya no es una opción, es una necesidad

Todo el tejido empresarial ha recibido directamente el impacto de la pandemia. A pesar del impulso y el esfuerzo diario de muchos autónomos como Diana, la Covid-19 ha trastocado el equilibrio de muchas pymes, “Decedario no ha sido una excepción para la actual crisis, hemos tenido que tomar muchas medidas para poder reajustarnos, sobre todo potenciando el área digital”, explica.

Diana, gracias a su proyecto, ha recibido una de las 82 Ayudas del Programa para Autónomos por y para la Discapacidad de Fundación Universia , que en su I edición han entregado 82.000 euros, con la finalidad de apoyar a uno de los colectivos más afectados por la pandemia global por coronavirus y que cuenta con el patrocinio de Banco Santander. “El apoyo de la Fundación Universia para el área digital ha llegado en un momento en el que necesitábamos recuperar la fuerza y la ilusión en el proyecto”, explica.

Por ello, su agradecimiento a toda la ayuda recibida es muy grande. “Las colaboraciones entre entidades y emprendedores ya no son una opción, son una necesidad real para que entre todos podamos hacer este mundo un poquito mejor”, afirma la CEO de Decedario.

Y es que la inclusión de personas con discapacidad en todos los ámbitos de nuestra vida es uno de los principales retos de instituciones y empresas. La sociedad ha cambiado, y es en este punto donde empresas e instituciones deben ser conscientes de que tienen la necesidad de ser las que lleven la voz cantante y apostar por la inclusión de todos los miembros de la sociedad.

De esta forma, Fundación Universia y Banco Santander han mostrado una vez más su compromiso con 82 autónomos y autónomas de España, apoyando a uno de los colectivos más afectados por la pandemia global por coronavirus. Este compromiso ha llevado a la entidad a ser reconocida como el mejor banco para la Diversidad e Inclusión 2020 por la revista Euromoney.

Este programa de Fundación Universia, impulsado por Banco Santander, cuenta con el apoyo de ATA, CEAJE y UPTA con el objetivo de reducir las consecuencias económicas de esta situación. Fundación Universia busca apoyar a aquellos colectivos más afectados por esta situación con el objetivo de reactivar la economía nacional y la actividad general.