Teleasistencia Avanzada en pro del envejecimiento activo

El proyecto piloto puesto en marcha trata de cubrir más necesidades y fomentar una menor dependencia de las personas mayores sin salir de su entorno

Imagen de una operadora trabajando con una de las usuarias del Servicio de Teleasistencia.
Imagen de una operadora trabajando con una de las usuarias del Servicio de Teleasistencia.CleceClece

Llegar a una edad avanzada en buen estado de salud, tanto físico como psíquico es algo que la gran mayoría desea pero solo unos pocos consiguen. El paso de los años es inevitable, sin embargo cada vez se prolonga más el periodo durante el cual se mantiene una capacidad funcional adecuada. Por eso, tanto las políticas de ámbito social como las empresas del ramo sociosanitario están dirigiendo gran parte de sus recursos hacia el fomento del envejecimiento activo. La Organización Mundial de la Salud, lo define como el “proceso de optimización de las oportunidades de salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen”. Y este proceso tiene como aliado al Servicio de Teleasistencia Domiciliaria que consiste en la prestación de atención y apoyo permanente e intervención social a los usuarios. La empresa Clece lleva casi 8 años atendiendo a personas a través de este servicio, que constituye uno de los apoyos con que cuentan muchos usuarios con cierto grado de dependencia en España. El servicio de Teleasistencia está orientado a la prevención y promoción de la actividad de la persona en función de sus necesidades y posibilidades y su principal objetivo es la permanencia e integración en el entorno familiar y social habitual del usuario.

Con el objetivo de mejorar este servicio, este año se han llevado a cabo una serie de proyectos piloto de Servicio de Teleasistencia Domiciliaria Avanzada en distintas regiones de España. Un innovador programa que cubre todos los servicios que comprende la Teleasistencia básica e incorpora otros adicionales como la Teleasistencia móvil fuera del domicilio, la prevención y detección de situaciones de riesgo del usuario en su domicilio, gestión de citas médicas o apoyo al cuidador, que es uno de los puntos que ha despertado gran interés. Además presta atención en situaciones de necesidad como soledad o aislamiento, así como en momentos de emergencia dentro y fuera del domicilio, todo ello con el fin de que las personas permanezcan en su entorno habitual en las mejores condiciones el máximo tiempo posible.

Para la puesta en marcha del proyecto se ha decidido empezar por la Comunidad de Castilla y León. Si los resultados son favorables, y hasta el momento lo están siendo, la prestación del servicio se irá extendiendo por todo el territorio. Clece ha sido una de las entidades que ha colaborado en este proyecto, concretamente en la provincia de Zamora. Para ello se ha contado con la participación de 20 usuarios con distintos grados de dependencia, y se ha llevado a cabo la implementación del servicio de Teleasistencia Avanzada durante un periodo aproximado de un mes, para luego realizar un seguimiento de la evolución y los resultados que, hasta el momento, están siendo muy positivos no solo para los usuarios sino también para sus cuidadores, en aquellos casos en que se da esta circunstancia. A lo largo de todo el proyecto, se han utilizado instrumentos de observación sistemática desde formularios de registro de las necesidades de cada persona y del resultado de cada contacto telefónico hasta entrevistas a los técnicos y teleoperadores, todo ello bajo la supervisión del equipo designado por la Gerencia de Servicios Sociales. Tal como reconoció Ramiro Silva, diputado de Política Social, Familia e Igualdad de la Diputación de Zamora, “el pilotaje ha permitido probar y valorar la importancia de una Teleasistencia Avanzada para mejorar la actual, priorizando la atención centrada en la persona y en su proyecto personal”.

Los servicios de Teleasistencia constituyen, en definitiva, una prestación esencial para personas en situación de dependencia y mayores de 80 años con la intención de mejorar la calidad de vida de la persona manteniéndola en su entorno habitual.