“El último cazador”, una película que todo cazador debe ver

Una película en la que la caza está muy presente y une al hombre con la naturaleza.

Cartel de la película "El último cazador"
Cartel de la película "El último cazador"sensacine

El cine está lleno de historias que nos cautivan de una forma casi mágica. El poder de las imágenes y el sonido hace que vivamos emocionados esos relatos desde la butaca del cine o desde el sofá de nuestra casa. En esa magia del séptimo arte también se encuentran unas cuantas películas que a buen seguro cautivarán a los cazadores. Entre ellas está El último cazador, un filme francés que aborda la caza y su normal relación con el hombre en la naturaleza más inhóspita.

La película fue rodada en el año 2004 y dirigida y guionizada por Nicolas Vanier.

El argumento es simple aunque profundo: Norman, un hombre de 50 años vive en las montañas junto a una india Nehanni llamada Nebraska. Norman es uno de los últimos tramperos que existen y tiene un vínculo vital con sus perros de tiro que le transportan en trineo allí donde va. En un viaje a la ciudad a la que Norman acude de tanto en tanto para hacer algún negocio o compra, su perro Nanouk muere atropellado. Nanouk es sustituido por una jovencita Husky siberiana llamada Apache. Debido a la falta de experiencia del animal, Norman cree que Apache será incapaz de vivir en un entorno tan salvaje, pero convencido por su compañera Nebraska decide darle una oportunidad. A partir de entonces la película trascurre como un viaje por la naturaleza sonde seremos testigos de la dureza del invierno, del día a día de un trampero tras sus piezas, de cómo caza, de cómo crea e instala su cabaña, de su relación con los perros… en definitiva el espectador dará cuenta de una sintonía casi mística entre el hombre y la naturaleza.

Tal y como escribió Ortega y Gasset: “Hay, pues, en la caza como deporte una libérrima renuncia del hombre a la supremacía de su humanidad. Ésta es su consubstancial elegancia. En vez de hacer todo lo que como hombre podría hacer, liga sus excesivas dotes y se pone a imitar a la Naturaleza; es decir, que por su gusto retrocede y reingresa en ella.” Tal pensamiento define a la perfección la vida de Norman en la película. El protagonista renuncia del todo a las comodidades para vivir en un entorno hostil pero complaciente con sus propios principios. Así el espectador disfrutará no solo de unos espectaculares paisajes si no también de increíbles encuentros con animales como el oso.

La película está más que basada en hecho reales y es que el director tras conocer la vida de Norman y sus compañeros, los últimos tramperos de la zona, decidió crear el guion y dirigir la película para la que contó como actores con sus auténticos protagonistas en la vida real. Norman Winther, May Loo y Alex Van Bibber se interpretan a sí mismos en el filme, de modo que cada secuencia se hace así más veraz y auténtica.

El director Nicolas Vanier es todo un aventurero y enamorado de la caza. Su primera odisea se remonta a 1982 cuando Vanier comenzó sus expediciones atravesando a pie las vastas planicies de Laponia, región situada al Norte del Círculo Polar Ártico. A partir de entonces su pasión le ha llevado por tierras siberianas y laponas, a Alaska o a las montañas rocosas y a realizar hasta una treintena de expediciones. Su medio de transporte elegido era siempre el tradicional de la zona y así se ha movido en canoa, en trineo de perros, a caballo o directamente a pie. En una de sus aventuras, en una larga expedición dentre Skagway y Quebec conoció a Norman, un trampero de unos 50 años que vive con Kebaska, una india Nehanni. Fue así como Norman acabó convirtiéndose en el actor principal de ‘El último trampero’, una película sobre su vida de cada día, la belleza de la naturaleza y el paisaje que le rodea, y los peligros a los que se enfrenta.

El director de la película Nicolas Vanier
Nicolas VanierWikipedia

Es una película de aventuras, pero también de naturaleza, una película para compartir, para ver en familia y para todos los públicos.