Las vacunas se agotan tras el parón de Pfizer

Las comunidades autónomas han administrado hasta el momento 768.950 dosis

Profesionales sanitarias preparan y administran la vacuna de covid-19 a sus compañeros en el Hospital Vall d'Hebrón de Barcelona.
Profesionales sanitarias preparan y administran la vacuna de covid-19 a sus compañeros en el Hospital Vall d'Hebrón de Barcelona.Enric FontcubertaEFE

Las comunidades empiezan a agotar sus existencias de vacunas, después de que Pfizer anunciara una reducción en las entregas para toda Europa por cambios en el sistema de producción para poder fabricar más. En concreto, la multinacional ralentizará los envíos hasta que pueda hacer los ajustes necesarios para producir 2.000 millones de dosis en 2021 en lugar de las 1.300 millones que preveía. Esta mejoría no se dejará notar hasta finales de febrero, lo que complicaría que España pudiera cumplir los plazos previstos por Sanidad y que pudiera administrarse la segunda dosis a todos los que han recibido la primera.

Los datos de Sanidad revelan que las comunidades han administrado 768.950 dosis a otros tantos ciudadanos, lo que equivale a decir que han aplicado ya el 67,5% de las 1.139.400 recibidas, por lo que solo les quedarían 370.450, incluidas las del otro fabricante, Moderna. La Comunidad Valenciana ya ha puesto el 92% de las dosis que recibió, mientras que Galicia ha alcanzado el 86%.

Sorprendente es el dato que ofrece Sanidad sobre Melilla, al asegurar que ha administrado más vacunas de las que ha recibido: 1.230 sobre 1.205. Según el Ministerio, ha alcanzado un imposible porcentaje del 102,1%. En la parte baja de la vacunación se sitúan País Vasco y Navarra, al administrar un 46,2% y un 51,1% de las dosis. Algunas comunidades como Madrid han retenido dosis en previsión de que hubiera problemas en el reparto o la producción. Si no llegaran más en un tiempo esto les permitiría inyectar una segunda dosis a los ya vacunados sin problemas, con lo que se completaría así su ciclo de inmunización.

Mientras esto ocurre la picaresca crece. Tres ediles socialistas en Valencia y otro en Cataluña son blanco de las críticas por vacunarse pese a no ser pacientes de riesgo porque, según decían, sobraban dosis.