Cinco medidas para mejorar un coto de caza

Tomando estas medidas se puede mejorar en mucho la calidad cinegética de un coto.

La siembra de cereales de ciclo corto y su cosecha temprana son catastróficos para las especies cinegéticas
La siembra de cereales de ciclo corto y su cosecha temprana son catastróficos para las especies cinegéticasSergio Gómez

Como todo cazador sabe, las necesidades básicas de toda especie, sea o no cinegética, son el alimento y el refugio. Asegurando el alimento en la zona y proporcionando áreas donde los animales puedan refugiarse se mejorará sustancialmente la calidad el coto.

La agresiva mecanización agraria, el uso de insecticidas y herbicidas, así como el abusivo uso de productos fitosanitarios está marcando la despoblación cinegética de muchas zonas de la península donde anteriormente sobraba la caza. Normalmente se hace difícil la conciliación entre la rentabilidad agraria y la cinegética y llegar a acuerdos con los agricultores es complicado. Pero existen ciertas medidas que el cazador puede llevar a cabo para paliar las consecuencias de la agricultura moderna.

Comprar la paja

Al cosechar los cereales en la época estival son muchos los agricultores que inmediatamente después del paso de la cosechadora empacan la paja y la retiran. En esta situación el campo sufre una transformación radical y donde los animales obtenían alimento y refugio, en cuestión de días o incluso horas todo desaparece dejando un campo arrasado. Incluso se está dando, y cada vez más, el hecho de además de cosechar y retirar la paja, labrar el terreno y dejarlo arado y con herbicida aplicado. Estas prácticas son catastróficas para las especies de la zona y más aún cuando la utilización de variedades de cereales de ciclo corto hace que la cosecha se adelante más coincidiendo en muchos casos con la época reproductiva de las especies cinegéticas. Por todo ello una solución es la de comprar la paja al agricultor. El valor de la misma no es elevado y conviene que al menos tras la cosecha la paja quede en el campo hasta mediados de septiembre. Supondrá el único refugio para las codornices por poner un ejemplo.

El empacado de la paja nada más cosechar supone la pérdida de refugio y alimento para las especies de la zona
El empacado de la paja nada más cosechar supone la pérdida de refugio y alimento para las especies de la zonaPixabay

Hacer siembras ideales

Hay semillas más apetecibles que otras. El trigo siempre será más llamativo para cualquier ave que la cebada por poner un ejemplo. De este modo los cazadores pueden buscar aquellos terrenos abandonados, o en alquiler o en subasta para poder sembrar esas parcelas con una mezcla de semillas y no cosecharlas hasta al menos mediados de septiembre. De este modo los animales encontrarán un oasis cuando las demás parcelas queden desérticas sin alimento ni refugio.

Comprar parte de la cosecha para dejar márgenes en las tierras

Es una eterna disputa la de intentar que el agricultor cumpla con la necesidad de respetar los márgenes sin cosechar en las parcelas. Cuando hace medio siglo las parcelas eran numerosas y pequeñas los animales encontraban su refugio en cada linde, en cada límite de cada parcela. Actualmente, tras la concentración parcelaria del siglo pasado las parcelas se han convertido en grandes extensiones de terreno donde las lindes escasean y además están muy distantes. Respetar unos márgenes sin cosechar acorde al tamaño de la propia parcela es fundamental para la caza. De este modo también puede comprarse al agricultor la producción que darían esos márgenes para que no sean cosechados.

Instalar comederos y bebederos:

En ocasiones las practicas anteriores no serán suficientes para proporcionar el alimento necesario a las especies cinegéticas y por lo tanto será obligación del cazador mantener limpias las charcas y fuentes del coto y de disponer comederos y bebederos sobre todo en las épocas invernales donde el alimento escasea. Hay que tener en cuenta que los comederos deben estar protegidos si no se quiere que otros animales mayores también se beneficien de ellos. Para cebar a jabalíes u otras especies de caza mayor el alimento debe ser llevado a sus zonas más querenciosas y a una considerable distancia de los comederos de perdices.

Controlar a los depredadores

De nada servirá el gasto que supone para un coto adoptar todas las medidas anteriores si en el coto tenemos una superpoblación de zorros, córvidos u otras alimañas. Un buen examen del acotado dictará si es necesario reducir el número de depredadores. Contar con cámaras de fototrampeo y la opinión de la gente del lugar ayudará a tener una idea más clara del número de depredadores presentes en el coto y ver si es necesario adoptar alguna medida para su control como una batida de zorros.

Parece ser que la nueva PAC beneficiará a las especies cinegéticas al premiar las prácticas más sostenibles y respetuosas con el medio. Ahora bien, mientras la normativa no cambie parece ser que a los cazadores les tocará rascarse los bolsillos para conservar un medio en el que la fauna tenga su lugar. Pese a los intereses enfrentados en muchas ocasiones es muy positivo intentar llegar a acuerdos con el agricultor y hacerle ver que un medio sostenible repercutirá beneficiosamente en él a medio y largo plazo.