Salud

La mascarilla que dura cinco meses y filtra más del 97% de virus y bacterias

Una empresa española comercializa un protector que sólo necesita lavarse una vez a la semana tras usarse hasta tres horas diarias

Una persona corre en solitario y con mascarilla un día después de la entrada en vigor de la normativa que obliga a los deportistas a hacer deporte al aire libre con mascarilla y sin compañía en Galicia
Una persona corre en solitario y con mascarilla un día después de la entrada en vigor de la normativa que obliga a los deportistas a hacer deporte al aire libre con mascarilla y sin compañía en GaliciaM. Dylan Europa Press

A medida que se prolonga la pandemia, el mercado de las mascarillas se está sofisticando. Un ejemplo de ello es el protector buconasal Idawenmask 2.0. de la firma española Idawen, que en un ensayo ha demostrado que sólo necesita ser lavada una vez a la semana tras utilizarse en práctica deportiva entre dos y tres horas diarias. En total, según asegura el fabricante, su duración sería aproximadamente de 400 horas, lo que equivale a decir que dura unos cinco meses si se utiliza una media de dos o tres horas diarias.

Dicha mascarilla incluye un filtro viricida basado en nanofibras de filtración mecánica que desactiva el coronavirus, según señala. “El filtro no permite la entrada a través de la barrera mecánica de sus nanofibras, momento en el que empieza a actuar el viricida. El coronavirus se inactiva hasta en un 97%, en dos horas horas de contacto, mientras que en el caos de las bacterias, el filtro”, con propiedades “viricidas en tres horas de contacto inactiva al 99.9%”.

Dicho producto tiene un precio de 24,9 euros y está disponible en la web de la empresa, así como en Amazon y El Corte Inglés. Según el fabricante, su diseño ergonómico asegura un máximo confort y libertad de movimientos, por lo que es ideal para deportistas, la cavidad interior evita que se pegue a la cara y los tejidos técnicos transpirables con los que se ha confeccionado evitan la condensación y acumulación de la humedad, uno de los principales problemas al llevar mascarilla.

El ajuste cervical disminuye la fuga y la entrada de partículas aerosolizadas, mientras que el ajuste craneal incrementa el ajuste de la máscara, liberando tensión y evitando su desplazamiento vertical”. Según Idawen, el tratamiento antimicrobiano propio del filtro, combinado con la capacidad total de filtración frente a los aerosoles con carga viral infectiva, y un buen ajuste de la mascarilla, gracias a su diseño ergonómico, sus tejidos ultraligeros y transpirables y us ajuste perfecto (cervical y craneal) garantizan la seguridad óptima y equivalente a una FFP2.