Los asesinos en serie más sádicos de España

Homicidios, violaciones, necrofilia y un sinfín de atrocidades. Desde el Caso Alcàsser hasta “el Arropiero”, que aseguró haber matado a medio centenar de personas

Miguel Ricart, durante el juicio por el crimen de Alcasser
Miguel Ricart, durante el juicio por el crimen de Alcasser

La crónica negra ha dejado cientos de sanguinarias historias de crímenes y asesinatos en España. Algunas tuvieron un paso fugaz por nuestra memoria, quedando solo en el recuerdo de los familiares y amigos de las víctimas. Sin embargo, un puñado de ellas otras perduran en la historia por la crueldad y el sadismo de sus protagonistas.

Antonio Anglés y Miguel Ricart (Caso Alcàsser)

El crimen de Alcàsser fue uno de los sucesos más mediáticos durante los años noventa en España. Tres jóvenes, Miriam, Desiree y Toñi, de 14 y 15 años, fueron secuestradas, violadas, torturadas y asesinadas en la localidad valenciana el 13 de noviembre de 1992. La única persona juzgada por los hechos fue Miguel Ricart, condenado a 170 años de prisión en 1997, salió de la cárcel en 2013, mientras que Antonio Anglés, el otro autor del triple asesinato, se fugó de la prisión de Picassent tras un permiso penitenciario mientras cumplía condena por un caso de maltrato a su novia.

El caso Alcásser
El caso Alcásser

Margarita Sánchez, “la viuda negra”

Margarita Sánchez Gutiérrez, conocida como “la viuda negra de Hospitalet”, envenenó a cuatro hombres (su marido, su cuñado y a dos vecinos) y lo intentó con otros tres para robarles el dinero. Fue condenada a 34 años de prisión por los delitos de lesiones, robo con violencia y falsedad.

Alfredo Galán, “el asesino de la baraja”

A Alfredo Galán se le conocía como “el asesino de la baraja” por su seña de identidad en la escena del crimen, donde dejaba una carta en el suelo al lado de la víctima. Fue condenado a 140 años y tres meses de prisión por seis asesinatos y tres intentos de homicidio. Mató a sus víctimas con una pistola semiautomática, siempre con un disparo en la cabeza, el cuello o por la espalda, a muy poca distancia.

Manuel Delgado Villegas, “el Arropiero”

Manuel Delgado Villegas fue, probablemente, el asesino más despiadado y sádico de la historia de España. Su última víctima fue Antonia Rodríguez, con quien mantuvo una relación sentimental, pero antes de ella fueron otras 47 personas las que asesinó “el Arropiero”, según confesó el propio criminal tras su detención. Se pudo probar que fue el autor de siete de ellos, pero la Policía le atribuye un total de 22. En cualquer caso, el psicópata murió sin ser juzgado, ya que se le diagnosticó una enfermedad mental y fue internado en un centro psiquiátrico.

Francisco García Escalero, “el matamendigos”

Francisco García Escalero también se libró de la cárcel por los asesinatos que cometió. Conocido como el “matamendigos” mató a 11 personas y practicó la necrofilia y el canibalismo. La Audiencia Provincial de Madrid le absolvió de los delitos por su estado mental y fue internado en el psiquiátrico penitenciario de Alicante.

José Antonio Rodríguez Vega, “el mataviejas”

En apenas nueve meses, José Antonio Rodriguez Vega mató a 16 mujeres de entre 60 y 93 años de edad. Apodado como “el mataviejas”, cometió sus crímenes en Santander entre agosto de 1987 y abril de 1988. Estudiaba las costumbres de las víctimas y se hacía pasar por un técnico para entrar en sus domicilios y cometer los crímenes. Fue sentenciado a una pena de 432 años de prisión y falleció en 2002 mientras cumplía condena.