Italia bloquea un envío de vacunas de AstraZeneca hacia Australia

Roma estrena el mecanismo previsto para impedir el desvío de dosis a terceros países

Envío de vacunas rusas Sputnik a Budapest (Hungría), único país de la UE que las usa a pesar de que aún no están autorizadas por los organismos comunitarios
Envío de vacunas rusas Sputnik a Budapest (Hungría), único país de la UE que las usa a pesar de que aún no están autorizadas por los organismos comunitariosZoltan MatheAP

Italia ha sido el primer país europeo en estrenar el nuevo mecanismo de transparencia de exportaciones de vacunas. Según adelantó ayer la agencia Reuters y han confirmado a LA RAZÓN en fuentes diplomáticas europeas, el país transalpino ha paralizado un cargamento de antídotos desarrollados por el laboratorio AstraZeneca con destino a Australia.

Bruselas decidió poner en marcha este medida ante la sospecha de que los laboratorios están desviando dosis ya comprometidas con el bloque comunitario a terceros países que han pactado un precio más caro por dosis. Precisamente la creación de este mecanismo tuvo lugar después de que AstraZeneca anunciara que no iba a ser capaz de cumplir sus compromisos de entrega comprometidos con los países europeos durante este trimestre.

Hasta ahora, ningún país había decidido dar este paso pero el nuevo Ejecutivo de Mario Draghi se ha distinguido en sus escasas semanas de vida por su postura de mano dura frente a los laboratorios y ese fue el mensaje que transmitió Roma durante la cumbre telemática de jefes de Estado y de Gobierno que tuvo lugar en Bruselas la semana pasada.

Aunque las mayores sospechas están dirigidas al laboratorio AstraZeneca, el nuevo instrumento engloba las seis compañías farmacéuticas con las cuales Bruselas ha firmado contratos de compra y sólo están excluidas las exportaciones dirigidas a los países pobres por motivos humanitarios.

Las autoridades de todos los Estados miembros son las encargadas de controlar las exportaciones, ya que a ellos les corresponde cumplimentar los formularios de aduanas. Los laboratorios deben informar de sus intercambios con terceros países desde el 30 de octubre de 2020 así como del número de vacunas distribuidas en el bloque comunitario a partir del 1 de diciembre.

Tras recopilar esta información, las autoridades nacionales tienen dos días para tomar una decisión y concluir si las empresas farmacéuticas están incumpliendo lo acordado. El Ejecutivo comunitario debe validar esta decisión 24 horas después. Sólo si hay desacuerdo entre el Estado concernido y Bruselas, este tema es abordado por parte de todo el colegio de comisarios, dónde están representados los Estados miembros.

Además, la Agencia Europea del Medicamento confirmó ayer que ya se ha puesto en marcha el proceso de autorización de la vacuna rusa Sputnik V. Aunque este organismo europeo no ha anunciado cuándo podrá completarse este trámite, de momento ha iniciado la «revisión continua» que permite acelerar los tiempos del proceso conocido como «autorización condicionada», con unos plazos más rápidos que los seguidos de manera habitual.

A pesar de esto, la Comisión Europea confirmó ayer que no tiene intención de incluir este antídoto dentro de su actual cartera de vacunas.