Cataluña entrega (por fin) los 111 bienes artísticos a la Iglesia de Aragón

La Diócesis de Barbastro-Monzón ha recibido hoy las últimas 42 piezas

Las piezas devueltas se encontraban hasta ahora en el Museo Diocesano y Comarcal de Lleida
Las piezas devueltas se encontraban hasta ahora en el Museo Diocesano y Comarcal de LleidaEfeEfe

A cuentagotas. Así ha devuelto Cataluña los 111 bienes que por orden judicial debían devolver a la Diócesis aragonesa de Barbastro-Monzón. Hoy han llegado las 41 últimas piezas de arte religioso que, por sentencia judicial, se confirmó que pertenecían a 43 parroquias aragoneses. Hasta ahora se encontraban en el Museo Diocesano y Comarcal de Lleida.

Aunque la fecha límite de entrega marcado por los tribunales era el 15 de febrero, la recepción ha culminado tres semanas después. En aquel primer envío solo llegaron 23 piezas para sorpresa del Obispado y de la autoridades públicas. Después se entregó otro lote de cinco y el pasado viernes, otras 42. Aun así, desde Aragón están más que satisfechos. Así lo ha manifestado el consejero de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno autonómico, Felipe Faci: “Por fin, podemos decir que están donde tienen que estar”.

El vicario general de Barbastro-Monzón, Ángel Noguero, detalló que ahora es el momento de desembalar las obras y analizar su estado. “Todos querríamos poder ver expuestas mañana las obras, tenemos que seguir un protocolo”, explicó, si bien confía en poder montar en breve una muestra temporal que permita exhibir el material recuperado. Faci completó que el Ejecutivo aragonés ha invertido diez millones de euros para que el Museo Diocesano de Barbastro-Monzón sea un espacio “digno y totalmente equipado para mostrar a toda la ciudadanía estas obras de arte”.

La directora general de Patrimonio Cultura del Gobierno de Aragón, Marisancho Menjón, ha explicado que, entre las piezas recuperadas se encuentra algunas de “excepcional valor” como los frontales de altar de Sant Hilari de Buira y de San Vicente Treserra y la Virgen María con el Niño de Zaidín.

Frente a la alegría de los aragoneses, el alcalde de Lleida, Miquel Pueyo, prepara ya la revancha. Literalmente ha señalado que el “combate” no ha terminado. Para el político de ERC se ha abierto “la caja de los truenos de todas las colecciones museísticas” y ha recordado que el litigio puede llegar a Europa.

Por su parte, el obispo de Lleida, Salvador Giménez, ha explicado que todo este entramado judicial que arrancó en 1995 “es muy triste sobre todo para una comunidad cristiana que somos más hermanos que oponentes o adversarios”. “Hoy es un día triste como lo fue el día del juicio del 16 de mayo. Eso también produce al obispo de aquí un cierto disgusto y dolor”, lamentó.