Nuevo objetivo: vacunar a los mayores de 40 este verano

Los expertos creen que caerían en picado las muertes e ingresos en UCI ante la todavía lejana inmunidad de rebaño en España

Una sanitaria vacuna con AstraZeneca a una docente en la Comunidad Valenciana
Una sanitaria vacuna con AstraZeneca a una docente en la Comunidad ValencianaManuel BruqueEFE

El proceso de vacunación contra la Covid-19 avanza a paso de tortuga en España. Justo cuando se cumplen tres meses del arranque de esta histórica campaña en la mayor parte de Europa, nuestro país contabiliza 7.067.371 millones de dosis administradas con cualquiera de los tres sueros que han llegado hasta ahora –los de Pfizer, Moderna y AstraZeneca– y se han completado 2.505.842 pautas con las dos dosis preceptivas, según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, correspondientes al pasado viernes.

A este ritmo, el objetivo que se marcó el Gobierno de alcanzar este verano la ansiada inmunidad de rebaño para poder reanudar la vida normal es una auténtica utopía. Para conseguirla totalmente, los especialistas estiman que alrededor de un 70% de la población de nuestro país, unos 33 millones de personas, debería recibir las dos dosis, por lo que faltarían aún casi 30,5 millones. Se trata de una cifra muy lejana para lograrla en tres meses –a finales de junio–, cuando en el mismo periodo apenas se han sobrepasado los 2,5 millones.

Atendiendo al número de pautas completadas hasta ahora, España necesitaría más de 39 meses y medio para alcanzar la inmunidad o, dicho de otra forma, tardaría más de 3,29 años en lograrla. Si el cálculo se efectúa con respecto a la cifra de dosis individuales administradas, la perspectiva mejora, pero tampoco se conseguiría el objetivo en plena canícula. Para alcanzarlo en ese tiempo los servicios de salud autonómicos deberían inyectar un total de 66 millones de dosis.

Dosis España y mundo
Dosis España y mundoT. Nieto

Como han puesto en el primer trimestre del año 7,06 millones de sueros individuales, deberían inyectar casi 59 millones en el mismo periodo que resta hasta el verano. Un imposible. El cálculo de tiempo que haría falta para lograrlo tomando como referencia las dosis individuales es inferior al de pautas completadas, pero aun así, sigue siendo muy elevado: se tardaría más de 28 meses en alcanzar la inmunidad o, lo que es lo mismo, 2,33 años.

En favor del cumplimiento de las optimistas previsiones del Gobierno y, particularmente, del Ministerio de Sanidad, juega la próxima llegada de nuevos sueros a partir de mediados del mes de abril y también el previsible aumento de envíos por parte de la multinacional Pfizer, tras completar los ajustes en su fabricación. La vacuna de Janssen que está a punto de llegar tiene además la virtud de que es monodosis, por lo que no necesita de un segundo suero para completar la inmunidad en los que sean inoculados con ella.

El viento en contra

En contra de los objetivos del Gobierno juegan imponderables como los sucedidos durante este primer trimestre de vacunación, y que han llevado a varias autonomías a vacunar con el freno de mano echado para reservar dosis que administrar en fases de carestía. Además del ya mencionado de Pfizer, que redujo su producción para poder fabricar más dosis en el futuro, se encuentra el ya conocido de AstraZeneca.

Las dudas sobre su seguridad al detectase casos de trombos en personas sin patología previa vacunadas con este suero llevaron a la suspensión en la administración de antídoto, situación a la que ya se ha puesto fin después de que la Agencia Europea del Medicamento avalara el producto y de que el Consejo Interterritorial de Salud acordara en España volver a utilizarlo.

A pesar las dificultades para lograr en tan poco tiempo la inmunización global, algunos análisis son optimistas. Francesc Pujol, un economista seguido por centenares de sanitarios en Twitter por la fiabilidad de sus proyecciones estadísticas, estima que con las dosis previstas hasta junio España podría vacunar al 100% de la población mayor de 40 años, que alcanza los 26,6 millones de personas. De acuerdo con sus conclusiones, si se mantuvieran los contagios, antes de julio los fallecidos caerían un 99,6% los ingresos en unidades de cuidados intensivos bajarían un 95% y las hospitalizaciones un 90,4%.

Pujol apunta que por efecto directo de la vacunación los contagios se reducen en un 53%. Ese escenario compensaría la lentitud en la vacunación producida hasta ahora y el impacto de la pandemia mermaría en España para esas fechas. Parte de este efecto se está viendo ya en países en los que la inmunización se encuentra mucho más avanzada como, por ejemplo, Israel.