¿Por qué las vacunas de Janssen y AstraZeneca pueden provocar trombos y las de Moderna y Pfizer no?

El epidemiólogo Oriol Mitjà explica por qué se producen trombos en unas vacunas y no en otras

Vial de la vacuna de Janssen contra la Covid-19
Vial de la vacuna de Janssen contra la Covid-19ROB ENGELAAREFE

Los casos de trombos producidos en un número pequeño de personas que han recibido las vacunas AstraZeneca y Janssen están retrasando las campañas de vacunación en muchos países.

Estados Unidos decidió ayer paralizar la inoculación del suero de Johnson & Johnson tras la detección de 6 casos de trombos en mujeres de edades comprendidas entre los 18 y 48 años, uno de ellos mortal, similares a los producidos con la inyección de Oxford.

Horas después, la multinacional Janssen anunciaba que suspendía el lanzamiento de su vacuna en Europa. En España, estaba prevista la llegada esta semana de 300.000 dosis para inmunizar a personas de entre 70 y 79 años.

La de Janssen no ha sido la única vacuna cuya administración se ha detenido el mundo, ya que varios países también han paralizado el uso del suero de AstraZeneca después de detectar varios casos de trombos.

Las dos vacunas utilizan la misma tecnología: se han desarrollado con adenovirus, que son virus atenuados que provocan una reacción inmunológica en el organismo.

En el programa ‘Todo es Mentira’, el epidemiólogo Oriol Mitjà explicaba por qué se producen trombos en unas vacunas y no en otras.

“Las vacunas tienen dos partes, una primera la proteína de la espiga y la otra es el coche, el vehículo donde va metida esa receta. Casi todas las vacunas llevan un antígeno muy parecidos. Luego tenemos dos vehículos, uno es el ARN, que llevan Pfizer y Moderna, que lleva el granito de grasa, y otro es un adenovirus”, empezó explicando el epidemiólogo.

El problema, asegura Mitjà, “no está en ese trocito de proteína de espiga, el problema está en el vehículo” y es “en el adenovirus el que teóricamente induciría esa tormenta de trombos”.

En este sentido, las vacunas de AstraZeneca, Janssen y Sputnik V utilizan como vehículo un adenovirus parecido. Mientras, las de Pfizer y Moderna emplean como vehículo el ARN, lo que explicaría la no aparición de trombos con estas vacunas.