Francisco elogia a Teresa de Jesús como mujer “excepcional, creativa e innovadora”

El Papa cierra con un videomensaje sorpresa el congreso celebrado en Ávila en las bodas de oro de la proclamación de la santa como doctora de la Iglesia

Imagen del videomensaje del Pontífice de ayer
Imagen del videomensaje del Pontífice de ayerfotoLa Razón

Cameo papal en Ávila. Ayer a media tarde un videomensaje de Francisco sorprendía a los participantes del congreso organizado esta semana en la ciudad para conmemorar las bodas de oro de la designación de santa Teresa de Jesús como doctora de la Iglesia. En plena clausura, el Papa invitaba a los participantes a seguir el ejemplo de la carmelita descalza, a la que presentó como «una mujer excepcional, una mujer creativa e innovadora» gracias a la oración.

Esta intervención inesperada de Jorge Mario Bergoglio, de alrededor de doce minutos de duración, llegaba cuando el obispo abulense, José María Gil Tamayo, se daba más que satisfecho por el mensaje escrito para la apertura que envió el Pontífice así como la respuesta tanto de los participantes presenciales y virtuales, como del resto de organizadores: la Orden de los Carmelitas Descalzos y la Universidad Católica de Ávila.

Unos y otros escucharon como el Santo Padre parafraseaba a la santa española para subrayar cómo hoy también vivimos «tiempos recios» que exigen «amigos fuertes de Dios».

Desde ahí, el Papa llamó a no «ceder a la desilusión, a la resignación, al funesto e infundado presagio de que todo va a salir mal». Frente a este «pesimismo infecundo», planteó recuperar la esperanza con la conciencia de que «Dios es grande, que está más allá del horizonte, que Dios es bueno, que nos ama».

«Los cristianos estamos llamados a que, a través de nosotros, la fuerza del Espíritu Santo siga renovando la faz de la tierra», reflexionó como invitación a la acción en este tiempo de pandemia. Lejos de plantear el misticismo y la santidad como algo solo accesible a los que denominó «especialistas de lo divino», explicó que ser santo «es la vocación de todos los creyentes». «La santidad no se copia», no dudó en aseverar el Pontífice.

En esta misma línea, durante su particular catequesis online, el Papa Francisco recordó que «la misma Santa Teresa advierte a sus monjas que la oración no es para experimentar cosas extraordinarias, sino para unirnos a Cristo». «Y el signo de que esta unión es real son las obras de caridad», apostilló el Pontífice argentino.

Recado a las carmelitas

En este camino hacia la santidad, presentó la fraternidad como una herramienta inexcusable. Y es ahí cuando, fiel a su buen humor, mandó un recado a las monjas carmelitas: «Y cuando yo veo las ‘peleítas’ en algún convento, dentro de un convento, o las ‘peleítas’ entre conventos (que si yo soy de aquí, que yo soy de allá; que si interpreto así; que si acepto esto de la Iglesia, que si no lo acepto), las pobres monjas se olvidaron de la Fundadora, de lo que les enseñó».

En esta jornada conclusiva del Congreso Internacional «Mujer Excepcional», también intervino el cardenal arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez. Para el que fuera presidente de la Conferencia Episcopal Española, el legado de Teresa de Jesús tiene todavía hoy plena vigencia.

«Podemos suponer, teniendo en cuenta la pasión de Santa Teresa por la verdad, qué repugnancia le produciría si nos oyera hablar de ‘postverdad’ o de ‘fake news’, que son una degradación del respeto que merece la verdad», subrayó finalmente en su intervención el purpurado.