Bruselas se prepara para demandar a AstraZeneca

La empresa solo suministrará un tercio de todo lo prometido en los primeros seis meses de este año y ha acabado con su paciencia

Forzará también un nuevo contrato donde se especifique que el suero y todos sus componentes deben fabricarse en suelo comunitario
Forzará también un nuevo contrato donde se especifique que el suero y todos sus componentes deben fabricarse en suelo comunitarioJosé Manuel VidalEFE

A la Comisión Europea se le ha terminado la paciencia. Por eso, Bruselas se está preparando para acudir a los tribunales belgas ante los reiterados incumplimientos por parte de AstraZeneca de los plazos de entrega de los diferentes lotes de vacuna.

El ejecutivo comunitario inició un proceso de arbitraje para intentar reconducir la situación el pasado 19 de marzo, pero todo indica que estos intentos han sido infructuosos, a pesar de que se han producido varios contactos entre la Comisión Europea y los directivos de la compañía.

LA RAZÓN confirmó a través de fuentes diplomáticas que los responsables comunitarios expusieron a las capitales europeas la posibilidad de demandar a la compañía anglosueca en una reunión de los embajadores europeos el pasado miércoles.

El portavoz de Salud de la Comisión Europea, Stefan de Keersmaecker, aseguró ayer que «todas las opciones» siguen abiertas y cualquier decisión se tomará de manera coordinada entre el Ejecutivo comunitario y los Veintisiete.

El mismo portavoz también rechazó referirse a una fecha en concreto, aunque «Político» señala que este paso podría producirse hoy mismo.

El mismo digital asegura que, aunque una mayoría de capitales se mostró a favor de la demanda, París y Berlín prefieren esperar ya que no está garantizado que esto asegure la llegada de los viales. Aunque Bruselas ha firmado otros contratos de suministro con otras farmacéuticas que están funcionando razonablemente bien, necesita los sueros de AstraZeneca estos meses para garantizar que se cumple el objetivo de tener el 70% de la población europea vacunada al final del verano.

Según los últimos datos ofrecidos ayer por el Ejecutivo comunitario, el laboratorio entregó tan sólo en el primer trimestre del año 30 millones de dosis frente a los 120 comprometidos y en este trimestre ya ha anunciado que tan sólo podrá suministrar 70 millones frente a los 180 pactados.

Esto significa que en la primera mitad del año la farmacéutica entregará 200 millones de dosis menos de las previstas de un total de 300, tan sólo un tercio de lo prometido en el contrato de compra firmado con los Veintisiete. Ante esta situación, Keersmaecker explicó ayer que las capitales europeas han decidido no encargar los 100 millones de dosis adicionales opcionales a las que tienen derecho según este mismo contrato.

Además, todo indica que no firmarán ningún convenio adicional con este empresa y que prefiere encomendar el éxito de la campaña de vacunación a los antídotos desarrollados con la tecnología del ARN mensajero, lo que incluye los sueros de Pfizer y Moderna.

La semana pasada, el ejecutivo informó del adelanto por parte de este primer laboratorio de 50 millones de dosis este segundo trimestre que estaban inicialmente previstas para los últimos tres meses del año.

Junto a ello, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que de cara a 2022 y y 2023 Bruselas está negociando un tercer contrato con Pfizer de 1.800 millones de dosis con el objetivo de poder luchar contra nuevas cepas o reforzar la inmunidad de los ya vacunados.

Bruselas considera que esta nueva tecnología está más capacitada para adaptarse a nuevas mutaciones del virus y ha puesto en marcha un nuevo sistema de validación de la Agencia Europea del Medicamento para dar luz verde de manera rápida a nuevas versiones de esta vacunas.

En su breve intervención para realizar este anuncio, la presidenta alabó la eficacia de este suero y la fiabilidad de este laboratorio a la hora de cumplir lo prometido, en lo que parecía un recado directo a las tensiones con AstraZeneca.

En los últimos meses, Bruselas ha emprendido una guerra con el laboratorio que incluso condujo a la publicación de una versión censurada del contrato para comprobar quién decía la verdad sobre los compromisos de entrega.

En esta versión del documento aparece claro que la compañía anglosueca debía poner a disposición de los Veintisiete la producción de sus dos fábricas en Reino Unido, algo que el laboratorio no ha cumplido.

Como modo de que no vuelvan a producirse estos hechos, el nuevo contrato con Pfizer dejará negro sobre blanco que tanto la fabricación de la vacuna como de sus ingredientes esenciales deberá ser en suelo comunitario.