Bruselas no renueva el pedido con AstraZeneca

La UE ha demandado al laboratorio por incumplimientos en la entrega de dosis

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Bruselas no oculta su desconfianza hacia AstraZeneca después de los constantes incumplimientos en los plazos de entrega de los antídotos. Por eso, no contempla más convenios con la compañía anglosueca, al menos hasta que las aguas vuelvan a su cauce. El contrato actual expira a finales de junio y ayer el comisario de Mercado Interior, Thierry Breton, anunció en France Info que Bruselas no prevé firmar uno nuevo. «No hemos renovado el pedido después de junio. Veremos qué pasa», declaró para después de precisar que la decisión ha sido tomada «de momento».

Está previsto que el laboratorio entregue tan sólo un tercio de las dosis prometidas en los primeros seis meses del año (100 millones frente a los 300 pactados) y, en vista de los problemas y las escasas soluciones, los países ya han renunciado a las 100 posibles dosis adicionales previstas en el primer contrato.

Después de un proceso de arbitraje infructuoso, la UE ha llevado a la compañía ante los tribunales belgas y la primera audiencia pública tendrá lugar el 26 de mayo. El propósito reside en que este litigio tramitado por la vía de urgencia sea capaz de acelerar la llegada de los sueros, ya que el contrato con el laboratorio no prevé sanciones en caso de incumplimiento.

De momento, el club comunitario se ha encomendado a las vacunas de ARN mensajero (Pfizer y Moderna) de cara a la campaña de vacunación de aquí a 2023. Aunque Bruselas confía en que en julio haya sido inmunizada el 70% de la población europea adulta, cree que es necesario estar preparada ante las nuevas cepas y la necesidad de reforzar la inmunidad con una tercera dosis. Estos antídotos más sofisticados parecen los más adecuados para enfrentarse a la mutaciones del virus y, hasta el momento, Pfizer ha cumplido con creces lo convenido con el club comunitario. Este viernes Ursula von de Leyen anunció la firma de un tercer contrato de 1.800 dosis con Pfizer y no descarta nuevos contratos con otras empresas farmacéuticas. Breton explicó que el coste de estas dosis con Pfizer puede ser mayor de los previsto de antemano, pero no quiso dar más detalles. Bruselas se ha negado a dar información sobre el precio negociado con cada laboratorio, pero una filtración involuntaria reveló que el precio de la vacuna en el primer contrato de Pfizer fue de 12 euros.

Bruselas sigue considerando que el retraso de AstraZeneca ha sido el principal causante del bajo ritmo de vacunación durante los primeros tres meses del año. El laboratorio anglo-sueco no ha enviado ningún vial de las dosis producidas en sus dos plantas en suelo británico, a pesar de que la UE mantiene que era uno de los requisitos del contrato. Los Veintisiete han sido los únicos países democráticos que no ha impuesto restricciones a las exportaciones, mientras Reino Unido y EE UU han bloqueado el envío de dosis, priorizando a su población nacional. La UE ha hecho un llamamiento para que EE UU deje de bloquear las exportaciones de sueros e ingredientes.