El Papa frena el intento de “excomunión” de Biden por los obispos de Estados Unidos

Doctrina de la Fe insta a la Conferencia Episcopal norteamericana a no aprobar un documento sobre la catolicidad de los políticos

El Papa con el presidente de EE UU, Joe Biden
El Papa con el presidente de EE UU, Joe BidenEfeEfe

Las relaciones entre el Vaticano y la Casa Blanca han dado un giro. La fuerza del tú a tú. La química entre Francisco y Donald Trump era nula. No solo por una concepción prácticamente opuesta en cuestiones como las migraciones, el medio ambiente o el propio concepto de pueblo y patria. Tampoco había “feeling” personal alguno. Se lanzaron indirectas más que evidentes en entrevistas, comparecencias y documentos varios. Sin embargo, nada de eso dañó de modo alguno las relaciones institucionales.

Todo cambió con la victoria de Joe Biden. La sintonía no es plena, pero casi. Y no solo porque el segundo presidente católico en la historia de Estados Unidos esté ligado afectiva y espiritualmente a los jesuitas de Georgetown. Con la Compañía también comparte esa visión de un catolicismo implicado en las causas sociales. Y ahí engancha directamente con el Pontífice argentino.

¿La prueba más reciente? Los dos no pueden estar más de acuerdo en la necesidad y urgencia de liberalizar las patentes de las vacunas de forma temporal para lograr una inmunización global contra el coronavirus. La melodía que se escuchó en el reciente concierto ‘Vox Live’ celebrado en Los Ángeles era la misma, tanto en la alocución de Biden como en la de Francisco. Ambos participaron a través de un video mensaje y reivindicaron una internacionalización del suero que llegue cuanto antes a los más desfavorecidos.

Sin embargo, algunos obispos norteamericanos no miran con tanto cariño al líder demócrata. Más bien lo contrario. No le perdonan que se pusiera de perfil cuando la Administración Obama, de la que era vicepresidente, se mostró a favor del aborto. Desde entonces se lo han recordado por activa y por pasiva. Unas quejas que se reactivaron al ganar las elecciones y constatar que cada domingo se desplazaba con su mujer a participar en la misa. Y comulgar.

En ese momento, un grupo de prelados decidió promover un debate en el seno de la Conferencia Episcopal para promover la ex comunión a aquellos políticos que, bautizados y proclamando ser fieles a Roma, por otro lado apoyan medidas en contra de la vida y la familia. Eso sí, sin citar a Biden.

En ello estaban estas semanas, cuando Roma ha cortado de raíz la discusión. En estos días, la Congregación para la Doctrina de la Fe, capitaneada por el jesuita español Luis Francisco Ladaria, ha enviado una carta al presidente de los obispos norteamericano, José Gómez, instándole a que pospongan la aprobación del documento que buscaba abordar “la idoneidad para recibir la comunión” de los políticos católicos.

“Cualquier declaración de la conferencia en relación con los líderes políticos católicos se enmarcaría mejor en el amplio contexto de la idoneidad para la recepción de la Sagrada Comunión por parte de todos los fieles, y no sólo de una categoría de católicos, reflejando su obligación de conformar sus vidas a todo el Evangelio de Jesucristo mientras se preparan para recibir la comunión”, subraya la misiva romana, en un capote del Papa a su socio provacunas Biden.