Salud

Las personas con menos ingresos y la generación Z, los más desconfiados ante las vacunas

Aunque la confianza en la inmnuzacion ha aumentado en España más de 20 puntos desde diciembre de 2020, ambos grupos son especialmente reacios, según una encuesta de Ipsos.

Ambiente en Madrid durante la noche de San Isidro.
Ambiente en Madrid durante la noche de San Isidro. FOTO: A. Pérez Meca Europa Press

Un porcentaje nada desdeñable de la población española, el 17%, sigue siendo reaccia a la vacunación. Se trata de las personas que viven en hogares con ingresos más bajos y de los jóvenes entre 16 y 23 años. Así lo muestra un estudio de Ipsos en colaboración con el Foro Económico Mundial (WEF), que también destaca que la intención de vacunarse ha aumentado 20 puntos en España, pasando del 62% en diciembre de 2020, al 83% en abril de este año. “Hay un elemento que ambos grupos tienen en común: un nivel de estudios relativamente más bajo. El conocimiento y comprensión del mecanismo y los beneficios de las vacunas tienen que ver, según se intuye de estos datos, con el nivel de estudios. En el caso de los jóvenes, este nivel es eminentemente más bajo por cuestiones de edad, pero además concurre la circunstancia de que los efectos más graves del coronavirus les afecta en menor medida que a las personas de mayor edad”, señala Vicente Castellanos, Director de Opinión Pública y Estudios Políticos de Ipsos en España.

Al sugerido factor de la falta de conocimiento y comprensión de los beneficios de las vacunas, se suman otros aspectos igual de importantes. En el caso de la denominada generación Z hay que tener en cuenta que su imagen se ha visto dañada por el estigma de la irresponsabilidad y el bajo compromiso con el cumplimiento de las medidas de prevención. Esto, sumado al hecho de que, por su bajo perfil de riesgo, no han sido incluidos aun entre los “elegibles” en la campaña de vacunación, puede aumentar su actitud de desinterés y escepticismo. Si la opinión favorable a la inmunización ha pasado del 62 al 83% en la población general a medida que se ha visto la vacunación como una realidad alcanzable, es de esperar que los jóvenes también mejoren su actitud hacia ella cuando se les implique en el proceso.

Respecto a las personas con menores ingresos, hay que tener en cuenta que la situación de incertidumbre e inestabilidad que están viviendo a causa de la pandemia es mucho más intensa y devastadora que la que pueden experimentar otros grupos con una situación económica más favorable.

Con respecto al resto de países europeos, el análisis destaca que este no es un fenómeno “exclusivo” de España, sino que es una tendencia en los 15 analizados en la investigación. Sin embargo, el aumento de la disposición a vacunarnos si es algo en lo que destacamos frente al resto, ya que, en algunos, ha disminuido de un modo llamativo desde el pasado febrero. En concreto, en EE.UU (-20 puntos), Australia (-12 puntos), Corea del Sur (-12 puntos), Reino Unido (-10 puntos) e Italia (-6 puntos).

Mención aparte merece el caso de Filipinas, que está teniendo serios problemas para avanzar con su campaña de inmunización. Según una encuesta realizada este mes por Social Weather Stations entre 1.200 personas, el 68% no están dispuestas a recibir la vacuna. El principal factor de rechazo: los posibles efectos secundarios y que puedan morir a causa de ellos.