Objetivo: desactivar las segundas dosis con AstraZeneca

Darias «blinda» su plan de inmunización y airea las ventajas de utilizar Pfizer

Thumbnail

El semáforo para la desescalada trasladado por el Ministerio de Sanidad al Pleno del Consejo Interterritorial no sólo ha soliviantado a las autonomías por la imposición de restricciones a la hostelería y el ocio nocturno. Lo ha hecho también en otra parcela de la pandemia en la que existe una «guerra latente» desde hace semanas: la de la inmunización contra la Covid.

El texto que recoge este semáforo con actuaciones de respuesta coordinada para el control de la transmisión de la enfermedad expone que «las comunidades autónomas o ciudades con estatuto de autonomía implementarán la campaña de vacunación siguiendo la estrategia frente a Covid-19 aprobada por la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y a propuesta de la ponencia de Programa y Registro de Vacunaciones de dicho Consejo Interterritorial».

Se trata de una medida que, según las mismas fuentes, busca desactivar la actuación de algunas regiones en la administración de sueros. Por ejemplo, a la hora de inyectar las segundas dosis a los vacunados en primera instancia con AstraZeneca. Sanidad quiere a toda costa que la inmunización se complete con la vacuna de Pfizer, mientras que varios territorios como, por ejemplo, Madrid o Andalucía, están dando todo tipo de facilidades para que los ciudadanos puedan completar su pauta con el antídoto de AstraZeneca, en cumplimiento de la ficha técnica y de las directrices de la Agencia Europea del Medicamento.

Hasta el pasado martes, 5.044 personas habían completado su pauta con AstraZeneca y sólo 283 con Pfizer, según datos oficiales de la Comunidad, lo que desbarata las pretensiones del Ministerio de Sanidad.

El departamento que dirige Carolina Darias aprovecha también el documento trasladado al Pleno del Interterritorial para pedir a las autonomías que dispongan de todos los materiales, equipos y recursos necesarios para la administración de las vacunas que provea el Ministerio de Sanidad y les reclama que aporten «la información procedente de los registros y sistemas de información de vacunas o de cualquier otro sistema con información de interés en el marco de sus competencias al Registro Estatal de Vacunación frente al SARS-CoV-2, gestionado por el Ministerio de Sanidad». Estas medidas son de obligado cumplimiento y dejan de revestir el carácter de mera recomendación. Durante la reunión, Madrid se sumó a Andalucía, que pidió al Ministerio que aclarase qué criterios técnicos le han llevado a limitar las distintas vacunas por franjas de edad, cuanto todas ellas están indicadas por la ficha técnica y la Agencia Europea del Medicamento para todas las edades.

Antes de la reunión, el Gobierno esgrimió nuevos datos del estudio CombivacS del Instituto de Salud Carlos III que avalarían las ventajas de cruzar vacunas. Una de las conclusiones es que utilizar una segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus de Pfizer en personas menores de 60 años que ya han recibido una primera dosis de AstraZeneca también potencia la inmunidad celular.

El trabajo, publicado en formato preprint en el repositorio de revista «The Lancet», ha puesto de manifiesto que el sistema inmunitario reacciona frente a las vacunas con dos formas de defensa. La primera se denomina inmunidad humoral y consiste en la generación de anticuerpos por parte de células inmunitarias llamadas linfocitos B, que bloquean al virus antes de que realice la infección; mientras que la segunda es la inmunidad celular, que se produce gracias a la activación de linfocitos T, otro tipo de células inmunitarias que adquieren la capacidad de destruir las células ya infectadas, según informa Ep.

En líneas generales, los primeros resultados de este estudio CombivacS, muy cuestionado por la comunidad científica por el bajísimo número de participantes –poco más de 650– demuestran por primera vez que una pauta de vacunación heteróloga (la basada en la combinación de diferentes vacunas) induce en el receptor una respuesta potente tanto humoral como celular frente a la Covid-19.