Salud

Hombre, de 62 años: así es el nuevo paciente tipo de las UCI

Los intensivistas detectan un aumento de menores de 50 años en estado grave

Personal sanitario atendiendo a un paciente ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en del Hospital Universitario Dr. Josep Trueta de Gerona, Catalunya (España)
Personal sanitario atendiendo a un paciente ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en del Hospital Universitario Dr. Josep Trueta de Gerona, Catalunya (España)Glòria Sánchez Europa Press

Además de contribuir a vaciar las camas de los hospitales, la vacunación está alterando el perfil de los enfermos de Covid-19 que ingresan en las unidades de cuidados intensivos (UCI). Por ejemplo, el número de pacientes críticos de menos de 50 años ha pasado de representar el 15,3% al 19,4%, lo que significa que representan ya uno de cada cinco ingresos.

La Sociedad España de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc) ha presentado los últimos datos del registro Covid-19 extraídos del estudio de los enfermos ingresados en las UCI a partir de la segunda ola de la pandemia. Dicho registro ha tomado en consideración 1.113 casos que se compraran con los 2.688 que se registraron durante la fase inicial de la pandemia y una de las conclusiones es que el nuevo perfil de paciente es mayoritariamente varón, (71,1%), con una media de edad de 62 años (la mediana oscila entre los 53 y los 71) y una estancia media en UCI de 13 días.

Según informa esta sociedad científica, el registro ha determinado un aumento significativo del porcentaje de pacientes de entre 31 y 50 años, que contrasta con el descenso de los pacientes de más de 50 años, especialmente el grupo de 61 a 79 años, que llegaron a ser un tercio del total y ahora representan el 29,6%. Los pacientes de menos de 50 años han pasado de ser el 15,3% de los ingresados al 19,4%, y se mantiene estable el de los mayores de 71 años.

La Semicyuc explica que la mortalidad en estas unidades, que en la primera ola se encontraba en torno al 30,8% de los pacientes ingresados, apenas ha sufrido variaciones en las olas posteriores, situándose en el 30%. «Como explican los expertos de la Semicyuc, la causa de que la mortalidad se mantenga en cifras parecidas a la primera ola es que la gravedad de la enfermedad se mantiene estable en lo que respecta a los pacientes críticos».

Mortalidad por edades

El estudio detecta diferencias, aunque no significativas, al analizar la mortalidad por rangos de edad, especialmente en mayores de 80 años, que baja casi un 20% como consecuencia de haber sido los primeros en vacunarse. Asimismo, desciende en los mayores de 60 años y menores de 40 años. Sin embargo, el porcentaje de fallecimientos crece ligeramente en el tramo de pacientes entre los 41 y los 60 años. La Semicyuc informa asimismo de que el registro Covid-19 ha analizado las comorbilidades que presentaban al ingreso los pacientes críticos con Covid-19. Así, ha crecido significativamente el número de pacientes que presentaban hipertensión arterial (del 44,2 al 48,1%), obesidad (del 32,2 al 41,5%) y diabetes (del 20,7 al 25,9%). Otras patologías como el asma o la cardiopatía isquémica se mantienen estables, en torno al 6%. Esta sociedad llama también la atención sobre otro hecho diferencial con respecto a la primera ola: el porcentaje de pacientes críticos que ha necesitado oxigenación de alto flujo ha pasado del 17,6% al 50,9% en olas posteriores. Por el contrario, ha descendido el de los que han necesitado ventilación mecánica invasiva.