Los expertos temen una gripe muy virulenta este invierno

La falta de exposición a este virus y la relajación de las medidas preventivas provocarán el estallido

Durante los últimos meses, apenas se han registrado en España casos de gripe, enfermedad causada por un virus que en años precedentes solía poner en jaque al sistema sanitario en los meses invernales. El éxito de la campaña de vacunación frente a ella, sumado al uso de las mascarillas, la higiene de manos frecuente y el distanciamiento social han hecho que su prevalencia se haya reducido a la máxima expresión. Esta situación puede, sin embargo, cambiar. El hecho de no haber estado expuestos al virus y la previsible relajación de las medidas preventivas hacen presagiar a los expertos que el próximo invierno pueda azotar con fuerza. Por ello, insisten en no relajarse y seguir trabajando para incrementar aún más la cobertura vacunal, según se ha puesto de manifiesto en una webinar organizada por el Consejo General de Enfermería y su Instituto Superior de Formación Sanitaria, con la colaboración de Pfizer.

En su intervención, según informa el Consejo en un comunicado, Maite Gómez Pérez, enfermera especialista en Pediatría de Atención Primaria de Castilla y León, ha hecho hincapié en que “la enfermería es la base y el eslabón fundamental de las campañas de vacunación y la pandemia, sin duda, ha servido para visibilizarlo”. Además, ha dejado claro que la labor enfermera en la vacunación va más allá de la propia inyección, se trata de un trabajo mucho más amplio cuya excelencia pasa por “la obligación de mantener unos conocimientos actualizados que, como hemos visto, pueden cambiar de un momento a otro y se asienta en la base del conocimiento científico y, por supuesto, de la experiencia”.

A esa actualización constante y adaptación se ha referido también María Jesús Calvo Mayordomo, directora asistencial enfermera de la Dirección Asistencial Sureste de Madrid: “las estrategias a lo largo de la campaña frente al COVID-19 han ido cambiando casi a diario y hemos tenido que ir adaptándonos tanto a la disponibilidad de vacunas como a la realidad de los grupos de población que teníamos que vacunar. Esto ha supuesto muchas idas y venidas en la programación y planificación pero, finalmente, hemos conseguido nuestro objetivo principal que era el de vacunar la población más vulnerable”.Hoy, ha asegurado, “los profesionales están cansados, pero también están satisfechos y la población está eternamente agradecida porque la vacunación nos ha ayudado a devolver parte de la libertad que la enfermedad había coartado”.La labor de las enfermeras, ha insistido Maite Gómez, es esencial ahora, en plena campaña de vacunación frente al COVID-19, pero ya lo era antes y lo va a seguir siendo de cara al futuro porque “si bien es cierto que esta pandemia se ha llevado millones de vidas por delante y ha tenido un efecto devastador, no lo es menos que son muchas las enfermedades asociadas a virus y bacterias inmunoprevenibles gracias a las vacunas, enfermedades ante las que no debemos bajar la guardia”. En el caso de la gripe, ha explicado, “todos los expertos están ya advirtiendo de que el virus puede presentarse de forma muy virulenta el próximo otoño-invierno, por lo que deberemos seguir insistiendo en la vacunación, tanto de niños como de adultos y, por supuesto, de población vulnerable”.