Seis de cada diez españoles quieren que la mascarilla sea obligatoria también este verano

Sólo un 3% cree que los vacunados deberían dejar de llevarla

Ambiente en las calles del centro de Madrid abarrotadas de gente caminado con mascarillas por las aceras de las zonas comerciales.
Ambiente en las calles del centro de Madrid abarrotadas de gente caminado con mascarillas por las aceras de las zonas comerciales.Alberto R. RoldánLa Razón

A pesar del avance de la campaña de vacunación y del descenso de los contagios por Covid-19, los españoles parecen mostrarse cautos. De hecho, siete de cada diez manifiestan temor a contagiarse y miedo a padecer la enfermedad con síntomas graves o a padecer secuelas. Así se desprende de una encuesta realizada en toda España por Rypo, empresa de nuestro país dedicada a la importación y distribución de material sanitario.

El sondeo revela que sólo un 9% asegura no tener miedo al coronavirus por haber pasado ya la enfermedad o estar vacunado, y el 19% la considera una patología más que terminará pasando sin complicaciones de gravedad. Para el 72% restante siguen existiendo motivos para la preocupación, lo que provoca que un 81% de los encuestados se resista a dejar de utilizar la mascarilla, a pesar de que las autoridades sanitarias lleguen a determinar el fin de su obligatoriedad.

Según informa Rypo, ante las voces que piden un relajamiento de las medidas de obligatoriedad de su uso para este mismo verano, el 61% de los consultados no está a favor de ello y cree que debe seguir utilizándose con rigor, frente a un 36% que piensa que en las zonas de baja incidencia o en espacios abiertos podría dejar de usarse, y un 3% que considera que los que están vacunados deberían dejar de llevarla.

De igual modo, el 88% de los encuestados cree necesario que este verano se controle el flujo turístico para evitar el aumento de contagios, aunque no de forma tan estricta como se venía realizando hasta ahora, dado que cada vez hay mayor porcentaje de población vacunada.

Tan sólo un 12% sería partidario de que el turismo se dejara libre para que el país recupere su salud económica. Por último, en lo que respecta a sus propias vacaciones, más de la mitad de los españoles (el 53%) planea un verano controlado, con planes moderados, adaptados aún a la situación de pandemia.

Es curioso el contraste entre el 15% que todavía tiene miedo y no se irá de vacaciones, y otro 15% que afirma que disfrutará de un verano “de los de toda la vida”, como los de antes de la pandemia. El 17% restante admite que se quedará en su casa, pero no por miedo a la COVID-19, sino porque económicamente no puede costearse unas vacaciones.

La encuesta de RYPO analiza también cuáles son los tipos de mascarillas más demandadas por la población española. Si bien una misma persona suele utilizar diferentes tipos en función de la actividad que vaya a realizar, cabe destacar un descenso en el uso de las fabricadas con tela (las usa solo un 27% de los encuestados) en beneficio de las quirúrgicas desechables (57%) y de las FFP2 (53%).

Y aunque un 43% dice poner todo su empeño en sustituirlas siguiendo rigurosamente las indicaciones del fabricante, el 48% reconoce que a veces las mantiene en uso durante más tiempo del debido, y un 9% admite que las va cambiando de forma aleatoria.

En cuanto al lugar en el se adquieren las mascarillas, de nuevo una misma persona elige varios puntos de venta, pero llama la atención en la consulta de RYPO que el más visitado para comprarlas es la farmacia (elegida por el 49%, casi la mitad de los encuestados), seguida del supermercado (47%). A continuación se sitúan las compradas por Internet (37%), y un 11% las adquiere en otro tipo de establecimientos.