Salud

España ha reducido en un 80% los accidentes de tráfico en los últimos 30 años

Somos el cuatro país de la Unión Europea con menor tasa de fallecidos por siniestralidad vial.

Los usuarios vulnerables (peatones, ciclistas, conductores de motos y patinetes eléctricos,) suponen actulmente más del 50% de las víctimas de tráfico.
Los usuarios vulnerables (peatones, ciclistas, conductores de motos y patinetes eléctricos,) suponen actulmente más del 50% de las víctimas de tráfico. FOTO: Daniel Luque EFE

España se ha convertido en una referencia internacional a la hora de reducir los siniestros de tráfico. Entre 1989 y 2019, el número de víctimas de tráfico pasó de 9.344 fallecidos a 1.755, lo que representa una reducción del 80%. Una cifra que nos situó como el sexto país con menor tasa de fallecidos por tráfico, detrás de Suecia, Irlanda, Malta, Dinamarca y Luxemburgo. En 2020, España ascendió a la cuarta posición en dicho ranking.

Las comunidades autónomas que más han reducido la siniestralidad vial en las últimas tres décadas son Asturias (88%), Castilla La Mancha y Castilla y León (87%), Cantabria (84%), País Vasco (83%) y Galicia (82%).

¿Cuáles han sido las claves del éxito? La mayoría de expertos creen que la reducción de siniestros viales y lesiones graves es el resultado de grandes esfuerzos realizados en distintos ámbitos, como en la educación, concienciación, supervisión de la norma y cambios legislativos clave, como el permiso por puntos o la reforma del Código Penal, que se han producido en un entorno de mejora significativa de vías y vehículos, impulsado por la Unión Europea, Naciones Unidas y la OMS. También las asociaciones de víctimas han desempeñado un papel crucial para visibilizar el problema y movilizar las conciencias individuales, colectivas y políticas, imprescindibles para la acción.

A juicio del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el modelo se ha basado en una “mayor toma de conciencia general”, la sociedad civil como auténtico motor del cambio, que ha contado con “el trabajo de muchos”, de diferentes sectores y actores que han colaborado juntos de manera integrada, y que ha hecho posible que la siniestralidad vial se perciba como “intolerable”.

Para Matthew Baldwin, coordinador europeo de Seguridad Vial y Movilidad Sostenible de la Comisión Europea, “la seguridad vial sigue siendo uno de los grandes desafíos mundiales sin resolver: cada año fallecen en las carreteras de todo el mundo 1.350.000 personas. Una de las condiciones básicas para lograr el éxito continuado es seguir mejorando y España lo está demostrando con la aplicación de medidas como limitar a 30 km/h la circulación en ciudad. Los avances no se dan por casualidad. Son el resultado de un liderazgo visionario”.

Del infinito al cero: así lo hicimos

Con este inspirador título se presenta un libro editado por Pere Navarro y Jesus Monclús, director general de Tráfico y director de Prevención y Seguridad Vial de Fundación MAPFRE, respectivamente, que repasa, punto por punto, los factores que han hecho posible que España haya pasado de estar a la cola de Europa, a finales de los años 80, a ocupar uno de los puestos destacados por sus relativamente bajas tasas de siniestralidado.

Entre ellos, destaca la existencia de una política de Estado por encima del debate político y una organización institucional como la DGT que lo ha liderado, así como los planes de mejora y desdoblamiento de las carreteras. Tambien el protagonismo del AVE, que ha evitado muchos desplazamientos de largo recorrido y muchas víctimas; la mejora de los servicios de emergencia sanitarios; disponer de un cuerpo de profesionales públicos a nivel estatal, autonómico y municipal bien formado, comprometido y estable; la importancia de la investigación, fundamental para descubrir, aprender y mejorar la efectividad del trabajo en seguridad vial; el plan de radares y la creación de la fiscalía de seguridad vial, entre otros.

El libro recoge los testimonios vivos de más de 50 protagonistas de la seguridad vial en España en las últimas tres décadas, lo que supone probablemente la mayor retrospectiva hasta la fecha de la historia de esta disciplina. La tasa poblacional española se situó en 2019 en 37 muertos por millón de habitantes, muy lejos, por ejemplo, de la que presentan la mayoría de países de Latinoamérica, cuyo índice se encuentra entre 142 y 209 fallecidos por millón de habitantes.

Usuarios vulnerables

El “agotamiento” de algunas medidas de seguridad vial es una realidad a lo que los expertos saben que hay que enfrentarse cada cierto tiempo. Las imágenes dejan de impactar, las cifras ya no impresionan y se produce una situación de relajación en el cumplimiento de las medidas que se parece mucho a lo que sucede cada cierto tiempo con la pandemia. Por ello, uno de los retos es revitalizar la política de seguridad vial. Otro aspecto clave para luchar contra las cifras de siniestralidad y el dolor humano que representan, es poner el foco en los usuarios vulnerables, como peatones, ciclistas, motociclistas y usuarios de patinetes, que en 2001 representaban el 32% de los fallecidos y, en 2019, el 53% del total.

El libro también propone promocionar los desplazamientos activos y sostenibles, como la bicicleta; poner especial atención a la nueva movilidad, como por ejemplo los vehículos compartidos; y promover una mayor coordinación en movilidad nacional, europea y mundial en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que, según la mayoría de los autores, contribuirán a reducir a la mitad, en 2030, el número de fallecidos y de heridos graves, y lograr el Objetivo Cero en el menor tiempo posible.