Salud

El público volverá a los estadios de fútbol y baloncesto con total normalidad la próxima temporada

“Las mascarillas dejan paso de nuevo a la sonrisa”, ha señalado la ministra de Sanidad tras anunciar el decreto por el que la mascarilla deja de ser obligatoria en exteriores

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El Gobierno ha dado luz verde este jueves a que la mascarilla deje de ser obligatoria en exteriores, a partir de este sábado 26 de junio, siempre que se pueda mantener una distancia mínima de un metro y medio con personas no convivientes. “Las mascarillas dejan paso de nuevo a la sonrisa”, ha señalado la ministra de Sanidad, Carolina Darias, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros extraordinario.

La ministra también ha anunciado que el Gobierno ha aprobado este jueves la eliminación de las restricciones de acceso a los estadios de fútbol y baloncesto. Así, los estadios volverán a la normalidad al comienzo de la liga de fútbol y de la ACB de baloncesto y podrán recibir la misma afluencia de público que tenían antes de la pandemia.

El real decreto aprobado este jueves por el Consejo de Ministros que modifica la ley de nueva normalidad del verano pasado suprime el artículo 15.2 de esta normativa y, por tanto, “volvemos a la normalidad en cuanto a la afluencia de público para el comienzo de la liga de fútbol y de la ACB”, ha señalado Darias.

No obstante, ha explicado también que ahora serán las autoridades de las comunidades autónomas las que determinen los aforos en los estadios. Y ha añadido que en los estadios al aire libre no será necesario llevar la mascarilla si se mantiene la distancia de metro y medio, pero si no es así, sí que habrá que llevarla. En el caso de los estadios de baloncesto que son cerrados, ha precisado que será necesario ponerse la mascarilla.

La titular de Sanidad ha hecho este anuncio tras desgranar las situaciones en las que se relajará el uso de mascarilla en exteriores y mostrado su convencimiento de que la noticia será “muy bien recibida” por la población. “Estamos ante una medida prudente, que se va a producir de manera progresiva y gradual, liberándonos de llevarla en aquellos espacios al aire libre que la trasmisión es casi inexistente. Nos pone en las mismas condiciones de los países de nuestro entorno que están llevando a cabo la medida de flexibilización de su uso obligatorio; y es una medida que nos acerca a la normalidad, con prudencia y que además nos da alegría colectiva”, ha añadido.

Ha recordado que hay que llevar siempre una mascarilla “con nosotros aunque no esté puesta” para cuando no se pueda mantener la distancia de seguridad, y que incumplir su uso en los espacios que recoge el Real Decreto Ley sigue sujeto a sanción según recoge el artículo 31 de la Ley. “Sería conveniente llevarla siempre encima para cumplir el RD”, ha zanjado, sobre una normativa que ha defendido ante los buenos indicadores respecto a la evolución de la presión asistencial y la ocupación de camas hospitalarias y el importante campaña de vacunación.

Esta medida, ha recordado, “viene de la mano de la evidencia científica dónde se ha puesto de manifiesto la menor transmisión del virus en los espacios al aire libre”. No obstante, se reevaluará en función de la situación epidemiológica. En este momento, “es una buena medida, bien pensada y una medida necesaria y que la ciudadanía se merecía”.

Algunas comunidades autónomas, como Andalucía, Castilla y León, Cantabria y País Vasco, han considerado esta decisión “precipitada”, y prefieren esperar a que los datos de incidencia de la pandemia estén en unos niveles más bajos de los actuales. Ante esta situación, la ministra ha comentado que “en esta pandemia entramos todos juntos y saldremos todos juntos”, lo que le dio pie recordar que las medidas que establecían la obligatoriedad del uso de las mascarillas constituyeron un “elemento igualitario” en todo el país, por lo que “debería ser así” en lo referido a su retirada. Por ello, ha considerado conveniente transmitir un “mensaje de certeza a la ciudadanía para que el tratamiento de la mascarilla sea uniforme y homogéneo en todo el territorio español”.

Además, ha anunciado que aspira a flexibilizar las limitaciones vigentes en el acceso a edificios de los aeropuertos, hasta ahora solo permitido a personas con billete, personal trabajador, fuerzas y cuerpos de seguridad y trabajadores de inspección, pero será con otro acuerdo del Consejo de Ministros a propuesta del ministro de Transportes, José Luis Ábalos.

A continuación, detallamos en qué situaciones será obligatoria la mascarilla y en cuáles no:

- La mascarilla será obligatoria en el exterior siempre que no podamos mantener la distancia interpersonal de un metro y medio con no convivientes.

- También será necesaria en eventos multitudinarios que se celebran de pie al aire libre, pero no si se celebran sentados y se respeta el metro y medio de distancia. En estos eventos se incluyen conciertos, partidos de fútbol o manifestaciones.

- Todavía no podremos prescindir de este elemento de protección en espacios cerrados públicos, como una farmacia, una biblioteca o un supermercado.

- En los transportes públicos, tanto en avión como tren, autobús o metro, sigue siendo obligatorio su uso. Sin embargo, no lo será para los pasajeros de barco y buque en su camarote y tampoco cuando estén en cubierta y se pueda mantener la distancia de seguridad.

- Dejará de ser de obligado uso en residencias y espacios institucionalizados donde el 80 por ciento de la población esté vacunada, aunque será obligada para los trabajadores de esos centros y visitantes.

- En los servicios esenciales, por ejemplo, los efectivos de un parque de bomberos no tendrán que llevarla en sus guardias si el 80 por ciento está inmunizado.

- En la piscina o la playa, donde hasta ahora era obligatoria su uso, excepto para bañarse o tomar el sol, también deja de serlo.

- La nueva norma también exime de llevarlas, como hasta ahora, a las personas que acrediten algún tipo de afección respiratoria o de enfermedad incompatible con su uso.