Quinta ola en Cataluña y Cantabria: los casos crecen como en la primera y la incidencia entre 20 y 29 años supera los 800

Las dicostecas más conocidas de Barcelona echan el cierre por decisión propia ante la inacción de la Generalitat para frenar los brotes entre los jóvenes

Jóvenes hacen cola para entrar a la discoteca Shoko
Jóvenes hacen cola para entrar a la discoteca ShokoPau Venteo Europa Press

La pandemia ha adquirido una nueva dimensión en Cataluña y Cantabria, con incidencias de 238 y 218, que casi duplican la media nacional, de 134. Los brotes entre los jóvenes todavía no inmunizados está acercando la quinta ola a estas comunidades. La tasa de contagios en los veinteañeros pulverizan todos los niveles de riesgos del «semáforo Cóvid». En las dos comunidades, la incidencia en el grupo de 20 a 29 supera la barrera de los 800.

La comunidad catalana, tras varios meses con indicadores positivos y bajada de la presión hospitalaria, ha experimentado en los últimos cinco días un cambio brusco, multiplicando por cinco sus casos en la última semana. Ya tiene la tasa más alta del país, de 238 por 100.000, cercana al nivel de máximo riesgo.

Los casos se disparan al ritmo de la primera ola. La velocidad de reproducción de la enfermedad (rt) se ha situado en la comunidad a 1,54, es decir, cada 100 infectados contagian de media a 154 personas, una tendencia que se traduce en la cifra disparada de los nuevos casos diarios: más de 5.000 por día, un aumento de más de 1.500 casos respecto al día anterior. La tasa del riesgo de rebrote ha subido: el miércoles alcanzaba un nivel de 164 y ayer se elevaba ya a 199, lo que demuestra el ritmo disparado de nuevos casos en la comunidad.

La diferencia es clara si se mira por franjas de edad. En el grupo de 20 a 29 años, se eleva a los 804 casos y en el de 12 a 19, supera los 600. Ellos son por ahora el grupo más afectado de esta nueva ola, «la quinta» en palabras del conseller de salud de Cataluña, Josep Maria Argimon. La apertura del ocio nocturno y la relajación de la mayor parte de las restricciones más duras han provocado que las franjas de menor edad, que aún no están vacunados, hayan aumentado exponencialmente los contagios.

Además, la nueva variante Delta ha penetrado con fuerza en los contagios catalanes. A finales de la semana anterior, esta nueva alteración del virus suponía ya el 50% de los nuevos casos detectados, lo que hace indicar que con el avance exponencial de los infectados este dato sea ya mucho mayor. Por eso, la Generalitat ha empezado a vacunar ya a menores de 30. Lérida ha sido la primera en estrenarse.

Además, para atajar la curva, que crece disparada en vertical, las discotecas más conocidas en Cataluña han decidido echar el cierre por decisión propia, sin esperar a que la Generalitat tome cartas en el asunto.

Desde hace 10 días, el Ejecutivo de Pere Aragonès barajaba la posibilidad de cerrar el ocio nocturno, pero de esta forma se evitan que la Justicia pueda suspender su orden, como ha sucedido en tantas otras ocasiones.

Varias de las discotecas más famosas de la Ciudad Condal han sido las primeras en anunciar el cierre para este fin de semana y no han querido avanzar una futura vuelta aún incierta. Así, los locales estarán cerrados hasta «nuevo aviso». La patronal ha culpado a la Generalitat de no haber tomado las medidas que el sector ha reclamado con insistencia. La posibilidad de realizar test rápidos antes de la entrada o hacer un seguimiento mediante aplicaciones fueron desechadas por los responsables y ahora, tras el avance de la pandemia, ha sido el sector el que ha decidido tomar cartas en el asunto.

Incidencia COVID en adolescentes y jóvenes
Incidencia COVID en adolescentes y jóvenes FOTO: Teresa Gallardo

Lambda, la nueva cepa

En Cantabria, la situación es también muy preocupante. La incidencia acumulada a 14 días sigue su escalada a pasos agigantados y ayer ya estaba en 218 casos por cada 100.000, 22 puntos más que el día anterior y más de 100 en solo una semana. En cuanto a la incidencia a 7, ya está en 139, doce puntos más que la jornada anterior.

Cantabria está en niveles similares a los que había a finales de abril, y se aproxima rápidamente a los máximos registrados en la cuarta ola. Observando la incidencia por grupos de edad es todavía mucho peor, pues casi se multiplican por cuatro los contagios en la franja de 20 a 29 años, con 726 casos. Es altísima también entre los adolescentes de 12 a 19 años, con 573.

El vicepresidente de Cantabria, Pablo Zuloaga, informo ayer en rueda de prensa de que el 80% de los nuevos contagios detectados en la última semana son gente menor de 40. Y aclaró que el aumento espectacular de la incidencia en este grupo se debe a «una importante labor de rastreo».

La aparición de la variante Lambda en la comunidad cántabra también pordría tener su parte de culpa en estas elevadas incidencias. Aunque aún se sabe poco de ella, el gobierno regional ha informado de que viene de Perú y es más transmisible que la Alfa. De hecho, se han detectado 80 casos de golpe.