Lo que sabemos del alcoholímetro antiarranque, el nuevo dispositivo de la DGT que será obligatorio en 2022

La herramienta, que será obligatoria a partir de julio de 2022, impedirá a los conductores que superen la tasa de alcoholemia arrancar el coche

Alcolock
AlcolockfotoLa Razón

El pasado año murieron en las carreteras españolas 597 conductores, de los cuales casi la mitad habían consumido algún tipo de sustancia estupefaciente. En este contexto, y desarrollado en el marco del programa ‘Visión Cero’, que tiene como objetivo que no haya fallecidos por accidentes de tráfico para 2050 en la Unión Europea, el Congreso de los Diputados aprobó el pasado 30 de septiembre, el proyecto de ley por la que se modifica el texto refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad, que pasa ahora al Senado. Con este cambio, la Dirección General de Tráfico (DGT) contará con una nueva herramienta que ayudará a acabar con el consumo de alcohol al volante, un alcoholímetro instalado en los vehículos que bloqueará el arranque en caso de que el conductor sobrepase los límites permitidos.

Este nuevo sistema, será obligatorio a partir del 6 de julio de 2022 para conductores de turismos profesionales de transporte de viajeros y mercancías, aunque, como casi todas las medidas de seguridad implantadas en la Unión Europea, se terminará implantando en el resto de vehículos años más tarde. El próximo año comenzaremos a ver como muchos automóviles, incluso turismos privados, salen de fábrica con una preinstalación para el uso del etilómetro. Esta preinstalación no incluirá el aparato, pero contará con la conexión necesaria al sistema de arranque de manera que, de hacerse obligatorio para todos los vehículos, puedan conectarse fácilmente.

El dispositivo antiarranque bautizado como “Alcolock”, es capaz de medir la concentración de alcohol en el aliento de un conductor e impedir el encendido del vehículo si está por encima del nivel límite predeterminado o si se intenta arrancar el vehículo sin hacerse la pertinente prueba. Este aparato está diseñado para su instalación en el interior del automóvil, cerca del asiento del conductor, y se conecta directamente al sistema de arranque de este. Como cualquier etilómetro, mide específicamente el alcohol para garantizar que el resultado de la prueba no se ve afectado por otras sustancias y para ello cuenta con diferentes sensores. Registrando los resultados, además de los intentos de manipulación del sistema.

Los números

Según un estudio realizado por “Fitsa”, en colaboración con el Centro Zaragoza, cada año se podrían evitar 115 muertos, 568 heridos graves y 2.885 heridos leves si se instalaran “Alcolocks” en los vehículos de los conductores que beben habitualmente. Lo que se traduce en una reducción del 65% de los accidentes con víctimas en los que se ven implicados conductores que consumieron alcohol en el momento del incidente. En la actualidad, los conductores profesionales, al igual que los noveles, no pueden superar los 0,15 miligramos por litro en aire expirado. Un limite que, de sobrepasarlo, supone una sanción que puede ir desde 500 euros y 4 puntos del carnet hasta una pena de prisión de tres a seis meses y la privación del derecho a conducir de uno a cuatro años.