La cercanía de otro delta anuncia confinamientos

En Tazacorte la población se encuentra ya preparada para un encierro ante los gases que emanará la fajana a punto de crearse

Las diferentes coladas del volcán de La Palma han entrado en un fase de «estabilidad y lentitud», incluso la que hasta ahora se estaba mostrando más activa, tras bordear la Montaña del barrio de La Laguna, y que se encuentra a unos pocos metros del mar, preparada para desembocar en el municipio de Tazacorte. Los expertos aún no aseguran una fecha clara de la llegada de esta colada al océano.

Por ahora, descartan la evacuación de más núcleos de población. Sin embargo, sí que confirman que, en caso de que la colada llegue al mar, se procederá al confinamiento preventivo de la población de los alrededores, puesto que la combustión de gases que se genera cuando la lava entra en contacto directo con el agua puede ser nociva para la salud.

La directora del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, María José Blanco, indicó que por el caudal y por la velocidad, apenas avanza a 2 metros por hora. Esta colada arrasó un supermercado en el barrio de La Laguna y ahora atraviesa una zona de plataneras. Este hecho provocaría el confinamiento de más núcleos del municipio de Tazacorte, según ha apuntado el director técnico del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias (Pevolca), Miguel Ángel Morcuende. Ha subrayado también que se ha apreciado en las últimas horas «una clara pérdida de aportación» de lava a las coladas, que en vez de avanzar están aumentando en espesor.

El ancho de las coladas llega a medir hasta 2,9 kilómetros, un ancho que se puede calcular en varios puntos de su recorrido. En total son ya 779,89 hectáreas, 16,57 hectáreas más que ayer, sepultadas por la lava. La superficie de cultivos afectada es de 234,26 hectáreas, 133,42 hectáreas corresponden a cultivos de plátanos, 52,27 hectáreas a viñedos y 17,07 hectáreas a aguacateros.

Los científicos del Instituto Geográfico Nacional aseguran que la calidad del aire es buena en la mayor parte de la isla, a excepción de El Paso, donde se recomienda el uso de mascarillas FPP2 en el exterior, sobre todo para las personas con afecciones cardiorrespiratorias. En el resto de la isla los expertos declaran que se puede «hacer vida completamente normal». La operatividad del aeropuerto, sin embargo, se ha visto comprometida durante estos días debido a la cancelación de varias compañías aéreas de sus vuelos con destino La Palma ante la probable afección de ceniza.

Sobre los datos de las personas desalojadas de sus hogares y que no se encuentran en segundas residencias o casas de familiares o amigos, alcanzan las 336 personas evacuadas en el hotel Princess de Fuencaliente y 17 en el hotel Valle de Aridane, aunque a lo largo del día 20 personas más se trasladarán del Princess al Valle de Aridane.

La falta de agua continúa como uno de los problemas graves para los palmeros. Para paliarlo se desarrollan las obras para la instalación de dos desaladoras portátiles para, con la ayuda de un buque cisterna, surtir de agua de riego a las fincas del Valle de Aridane afectadas y que se han quedado desabastecidas.

Un portavoz de la empresa Tedagua señaló que en estos momentos se están conectando las tuberías que salen de las desaladoras y se está construyendo un segundo pozo, tras haber concluido el primero.

Adicionalmente, se están tapando las zanjas por donde van las tuberías, una que procede del buque cisterna y dos que van con el salitre del agua de vuelta al mar; y se están haciendo las cimentaciones para los tanques para el agua del bombeo. Además, se trabaja en la conexión a la red existente en el cruce de la carretera.

El pasado 5 de octubre, el consejero de Transición Ecológica del Gobierno canario, José Antonio Valbuena, anunció que la previsión era que las dos desaladoras empezaran a aportar agua para el riego de fincas plataneras en la costa del Valle de Aridane a finales de la pasada semana.

La idea de esta solución de emergencia es mantener vivos los plantones de plataneras. Salvar la producción parece «bastante complicad» en vista del daño causado por las cenizas.