Por qué subir en exceso la calefacción en invierno puede dañar su coche

Desde la Dirección General de Tráfico alertan que la diferencia de temperatura entre el exterior del vehículo y el interior del mismo puede provocar roturas en el parabrisas

Una persona trata de limpiar su coche de la nieve caída en la localidad de Lecumberri
Una persona trata de limpiar su coche de la nieve caída en la localidad de Lecumberri

Son las 8 de la mañana y es hora de ir a trabajar, sale a la calle y hace un frío que pela. Pasa un rato demasiado largo buscando el coche porque no recuerda donde aparcó. Por fin lo encuentra, pero ahora se enfrenta a un temblor de manos que impide que acierte en la cerradura; con el abrigo, el gorro y los guantes aún puestos se sienta en el asiento del conductor.... parece que hace más frío dentro que fuera. La luna del coche está absolutamente opaca. Hay demasiado hielo. Para solucionarlo sube la calefacción al máximo. En ese momento, lo último que se le pasa por la cabeza es cómo afectará el contraste de temperaturas a nuestro coche. Pero es más importante de lo que se imagina.

Y es que, hay varios días del año en los que las temperaturas bajan hasta tal punto que pueden considerarse “extremas”. Sobre todo en un país como España, donde vamos del calor abrasador del verano hasta el frío más gélido del invierno. Y si nosotros no estamos del todo preparados para lidiar con una situación y con la contraria, mucho menos lo están los vehículos con los que circulamos.

Una persona retira la nieve y el hielo de su coche en Lugo
Una persona retira la nieve y el hielo de su coche en Lugo

Por eso, durante esos días del año, debemos extremar las precauciones y circular teniendo presente que la nieve, la lluvia, el hielo, la niebla y el viento pueden provocar que el coche patine, que nos empuje hacia los lados o que perdamos visibilidad.

Uno de estos riesgos olvidados es el daño que podemos hacerle a nuestro vehículo cuando subimos mucho la calefacción. Desde la Dirección General de Tráfico (DGT) alertan que la diferencia de temperatura entre el exterior del coche y el interior del mismo puede provocar roturas en el parabrisas.

A medida que caen las temperaturas que marca el termómetro, aumenta a su vez el riesgo de que eso suceda. Cuando el termómetro marca los 0ºC, la luna del coche se quebrará en el 60% de los casos; si baja a -5ºC, el parabrisas se romperá en el 70% de los casos; y si las temperaturas bajan a los 10º bajo cero, la luna no tardará ni 5 minutos en quebrarse. Y además sucederá en el 80% de los casos.

Por ese motivo, la DGT recomienda que seamos considerados con nuestro coche y que subamos la temperatura hasta cifras prudentes, hasta ese punto en el que está cómodo, pero no demasiado. De esta forma, el contraste con el exterior del vehículo no será tan grande como para que se vuelva dañino.

También recuerdan que no debemos accionar los limpiaparabrisas para quitar el hielo, porque eso también podría romper la luna. La mejor opción, es utilizar una rasqueta de plástico y alcohol para derretir el hielo.

La calefacción, un factor clave en la salud

Mujer resfriada
Mujer resfriada

Muchos estudios se han centrado en los efectos del uso de la calefacción en la salud de las personas. Y todos han llegado a la misma conclusión: lo ideal es no abusar de este sistema de climatización, lo recomendado es que de día esté a un máximo de 21ºC y que no supere nunca los 23ºC. Cuando la calefacción es muy alta o funciona durante varias horas, el ambiente se vuelve demasiado seco y la cavidad nasal se seca, lo que promueve el crecimiento de microorganismos. Además, los cambios bruscos de temperatura y la sequedad de garganta pueden debilitar las defensas. De hecho, esta es también una de las principales razones por las que los resfriados son más comunes durante esta época del año.