Bernardo Montoya acusa del asesinato de Laura Luelmo a su expareja

La Audiencia Provincial de Huelva celebrará el juicio a puerta cerrada por deseo de la familia

A falta de un mes para que se cumplan tres años del crimen, la Audiencia Provincial de Huelva ha comenzado esta lunes el juicio por el crimen de Laura Luelmo, la chica de 26 años asesinada en El Campillo a manos, presuntamente, de su vecino de enfrente: Bernardo Montoya, un ex convicto recién salido de prisión. A pesar de que este tipo de juicios de suelen celebrar bajo audiencia pública éste transcurrirá a puerta cerrada a pesar de las quejas de los periodistas.

Así, solo con las acusaciones y la defensa presentes en la casa, se procedió a la elección del jurado popular y comenzó la declaración del único acusado quien, siguiendo al línea de defensa que aportaba su letrado los últimos años, acusó del crimen a su ex pareja Josefa. Esta mujer, a la que conoció en prisión, ya negó los hechos y la defensa no tendrá mucho más recorrido.

La coartada sexual

Montoya confesó el crimen en el interrogatorio policial en un primer momento, pero posteriormente cambió su declaración y desde el 4 de abril de 2019 mantiene la versión de que fue su exnovia la presunta responsable de la muerte de la chica.

También pretendía jugar su defensa la baza de la impotencia sexual que, según unas pruebas médicas que se aportarán, padece el acusado. Lo hacen para tratar de eludir la prisión permanente revisable a la que podría ser condenado si se puede probar que acabó con la vida de Laura de una brutal paliza tras agredirla sexualmente.

El cadáver de Laura, que fue encontrado en una zona boscosa días después de su desaparición, presentaba numerosos traumatismos y, según la autopsia, habría llegado al lugar inconsciente pero aún con vida. La data de la muerte la situaron los forenses 48 horas después que los investigadores.