Ninguna de las cuatro vacunas principales ofrece protección “suficiente” frente a Ómicron

Las dosis de refuerzo sí procurarían “alta protección” frente a la hospitalización y la muerte, según la Universidad de Columbia

Las dosis de refuerzo sí procurarían “alta protección” frente a la hospitalización y la muerte, según la Universidad de Columbia
Las dosis de refuerzo sí procurarían “alta protección” frente a la hospitalización y la muerte, según la Universidad de Columbia FOTO: Enrique Cidoncha La Razón

Omicrón sigue poniendo el mundo patas arriba. Si a principios de esta semana los resultados del primer estudio realizado en Suráfrica sobre la protección de la pauta completa con Pfizer frente a la infección por la nueva variante mostraban una disminución del 70% al 33%, ahora es una investigación de la Universidad de Columbia (EE.UU) la que alerta de que Ómicron compromete en gran medida la capacidad de las vacunas que se usan mayoritariamente en el mundo (Pfizer, Moderna, Astrazéneca y J&J) para prevenir la infección.

Las conclusiones son desalentadoras: los anticuerpos neutralizantes “caen” hasta 21 veces en personas con la pauta completa de Pfizer y 8,6 veces con la de Moderna. Con J&J y Astrazéneca, su presencia es practicamente indetectable.

Las conclusiones de la investigación, que aún no ha sido revisada por pares, solo ofrecen “esperanza” en el caso de personas con dosis de refuerzo, para las que la caída de anticuerpos es “solo” de 6.5 veces, por lo que los expertos esperan que brinde una “protección alta” frente a la enfermedad grave.

Aun así, los científicos advierten que los estudios de laboratorio de anticuerpos no ofrecen una visión completa de la respuesta inmune del organismo ante la covid, ya que no tienen en cuenta las células T y las células B, que son clave para prevenir los síntomas graves pero más difíciles de medir.

David Ho, director del trabajo y otros 20 señalan que las mutaciones “extensas” de Ómicron pueden “comprometer en gran medida” todas las principales vacunas contra la covid. También añaden que, si bien las vacunas de refuerzo proporcionaron una capa adicional de protección, la variante “aún puede representar un riesgo” para aquellos que hayan recibido el tercer pinchazo.

Resultados contradictorios

Aunque el estudio no prueba que las vacunas de refuerzo sean ineficaces, y se produce un día después de que Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, asegurara que las dosis adicionales funcionan contra la variante Omicron e instara a los estadounidenses a recibir su tercer pinchazo. “Nuestros regímenes de vacunas de refuerzo funcionan contra Ómicron. En este punto, no hay necesidad de un refuerzo específico de la variante”, señalo Fauci.

Por otra parte, la investigación de la Universidad de Columbia contradice los resultados de otros trabajos que han mostrado que la pauta con tres dosis si proporciona protección suficiente frente a Ómicron. Es el caso de un trabajo llevado a cabo por investigadores israelíes del Centro Médico Sheba y el Laboratorio Central de Virología del Ministerio de Salud, que comparó la sangre de 20 personas que habían recibido dos dosis de vacuna 5-6 meses antes con el mismo número de personas que habían recibido la dosis de refuerzo un mes antes.

Gili Regev-Yochay, director de la Unidad de Enfermedades Infecciosas de Sheba, señaló que “las personas que recibieron la segunda dosis hace 5 o 6 meses no tienen ninguna capacidad de neutralización contra el Ómicron. Si bien tienen algunos contra la cepa Delta. Pero la buena noticia es que con la dosis de refuerzo aumenta aproximadamente cien veces”.

Los hallazgos fueron similares a los presentados por Pfizer a los diez días de que se descubriera la nueva variante, que indicaron que las dosis de refuerzo podrían ser clave para proteger contra la infección de la variante Ómicron. Otros estudios en Sudáfrica, Alemania y Suecia llegaron a concluisones similares sobre que “tres pinchazos” eran mucho más eficientes que dos.

Una investigación reciente de la Universidad de Hong Kong demostró que, si bien Ómicron se multiplica 70 veces más rápido que Delta, se replica más lentamente en los pulmones, alegando que la variante es más infecciosa pero causa enfermedades más leves que sus predecesores, algo que los médicos sudafricanos han estado afirmando durante semanas.