La alta positividad de los test destapa la pérdida de control de los rastreos

Un 20% arroja resultado positivo, muy por encima del umbral de riesgo fijado por la OMS

Rastreadores militares realizan su trabajo en el Hospital Militar de Zaragoza
Rastreadores militares realizan su trabajo en el Hospital Militar de Zaragoza FOTO: Javier Cebollada EFE

Además de por la multiplicación de los contagios y el descenso de la letalidad (el número de personas que fallecen entre los que se infectan), otra de las características de esta sexta ola de la pandemia marcada por la expansión de Ómicron es el aumento de la positividad de las pruebas diagnósticas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece como guía de referencia que cuando más de cinco de cada 100 personas que se someten a una prueba diagnóstica arrojan un resultado positivo los sistemas sanitarios han perdido el control del virus y la capacidad para rastrearlo.

Según los datos recopilados por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias (CCAES), el 2 de noviembre, fecha aproximada en la que se inició la sexta ola, la positividad de los test era del 2,71%. Atendiendo a los criterios de la OMS, la pandemia se encontraba entonces bajo control y el rastreo de los casos era posible. A partir de entonces, la positividad no ha parado de crecer. El 2 de diciembre ya superaba el umbral crítico del 5% hasta situarse en el 7,21%. El 15 de diciembre, ascendía al 12,02%, y el 30 de diciembre era ya del 20,47%.

Dichas cifras oficiales no incluyen, además, los positivos que arrojan los test de autodiagnósticos, que no son comunicados al Ministerio de Sanidad por comunidades como Cataluña o Madrid, por lo que el porcentaje sería mayor. Este aumento coincide con la explosión de infecciones diagnosticadas en España. En apenas 15 días, del 15 de diciembre al 30 de diciembre, nuestro país ha pasado de contabilizar 5,3 millones de positivos a sumar 6,29 millones. La diferencia es de 901.477 contagios. Los epidemiólogos creen que dicha explosión inutiliza unas labores de rastreo a las que se ha sumado el Ejército en los últimos días que deberían haber empezado con mayor intensidad muchas semanas atrás. Antes, desde luego, de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciara la incorporación de los militares.

Dicha labor no logrará, de momento, frenar la expansión de los contagios. La incidencia de casos diagnosticados en los últimos 14 días por cada 100.000 habitantes ha pasado de 49,03 a 1.775,27. La incidencia a siete días ha pasado de 23,03 contagios a 1.086,06. La multiplicación de esta cifra por dos supera con creces la incidencia a 14 días, lo que equivale a decir que los casos diagnosticados seguirán disparándose de forma notable.