Cómo evitar que nuestro gato se vuelva “paracaidista”

A los felinos les encantan las alturas aunque puedan suponer un grave peligro para sus vidas

Imagen de archivo de un gato.
Imagen de archivo de un gato. FOTO: AYUNTAMIENTO DE BARCELONA AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

Los gatos son uno de los animales domésticos más famosos alrededor del mundo. Adorados por muchos ya eran considerados dioses en el Antiguo Imperio Egipcio y hasta la fecha cuentan con millones de adeptos en el planeta.

La competición contra el perro ha estado reñida en los últimos años llegando, incluso, a desatar una guerra entre los amantes de unos y de otros. Aun así, existen aquellas personas que deciden adorar a estos dos animales y más sin importar, seres humanos que no se decantan por ninguno.

Así la cosas, existen auténticos amantes de los gatos donde este felino se vuelve el centro del mundo para ellos. Juguetes, comida gourmet y demás so algunos de los ejemplos de los caprichos que muchos dueños dan a sus gatos para que vivan entre el máximo confort.

Los felinos son mundialmente conocidos por su gran personalidad introvertida donde quien hace bromas acerca de ellos los llama egoístas y controladores de humanos. Existen excepciones y cada vez son más aquellos que deciden compartir vídeos y fotografías en redes sociales demostrando que sus gatos son cariñosos y amables con las personas.

Los gatos son también uno de los animales más curiosos que existen. Su capacidad de descubrir cosas y obtener recompensas de difícil alcance los eleva a una categoría superior en el mundo doméstico. Una de sus mayores obsesiones es subirse en lugares altos o trepar allí donde la física en ocasiones lo impide, un hecho que los diferencia de los demás.

Gatos paracaidistas

El refrán popular dice que los gatos cuentan con siete vidas y aunque sean capaces de sobrellevar grandes adversidades durante su existencia cuentan, como el resto de animales, con una sola oportunidad.

Su valentía los lleva a escalar muros, puertas y barandillas de balcones entre otros muchos lugares. Sabedores de su gran habilidad escaladora y equilibrio los gatos escalan todo aquello que se proponen pero en ocasiones ocurren accidentes.

Cuando ocurre los expertos hablan del “síndrome del gato paracaidista”. Como a propia definición indica se trata de cuando el felino se precipita desde una altura considerable pudiendo ocasionar graves lesiones en su cuerpo e, incluso, la propia muerte del animal.

Aunque los gatos cuenten con una habilidad para caer superior al resto de animales, son capaces de descender y tocar el suelo sobre sus cuatro patas, algunas precipitaciones no acaban todo lo bien que sus dueños desearían.

Un resbalón o un salto mal calculado por el felino puede provocar que nuestro gato se vuelva paracaidista de forma accidental. Si esto se produce desde una gran altura las consecuencias pueden ser fatales para el gato y daño emocional de sus dueños.

Los expertos aconsejan colocar mallas en las ventanas de casa y balcones para evitar que los gatos se asomen más de la cuenta debido a su curiosidad. Además, si estas son flexibles pueden dar al animal algo de libertad y evitar que busquen nuevos lugares que explorar.

Estas mallas también evitan quitar la luz del lugar, algo que sirve tanto para el animal como nuestro propio hogar. Así, el gato puede seguir viendo el exterior y disfrutar de la luz. Por último, podemos poner una tela mosquitera que evita la salida del felino y la entradas de mosquitos en casa.