Sanidad anuncia una cuarta dosis para pacientes de riesgo y amplía la tercera a los mayores de 18 años

La Comisión de Salud Pública insiste en que se considera prioritaria la vacunación de las personas de 12 y más años que todavía no lo han hecho, o que solo han recibido una dosis

Representantes del Ministerio de Sanidad y de las comunidades autónomas han decidido hoy en la reunión de la Comisión de Salud Pública que los pacientes inmunodeprimidos reciban una cuarta dosis de la vacuna contra la Covid-19 una vez que hayan transcurrido cinco meses de haberles administrado el tercer pinchazo. “Las personas que recibieron dosis adicional de vacuna ARNm por estar incluidas en el Grupo 7 o ser personas que reciben tratamiento con fármacos inmunosupresores recibirán una dosis de recuerdo a los 5 meses de la última dosis”, dice el texto aprobado.

Dentro del Grupo 7 se encuentra las personas de muy alto riesgo, como aquellas que padecen fibrosis quística, han sido sometidas a trasplante de médula ósea, trasplante de órgano sólido o que estén en lista de espera para ello, trasplante pulmonar, renal, pancreático, cardíaco, hepático o intestinal. También los enfermos de diálisis de diversos grados, pacientes con enfermedades oncohematológicas y diversos tipos de enfermos de cáncer con o sin quimioterapia, o a quienes padezcan diversos casos de VIH, inmunodeficiencias o síndromes de Down mayores de 40 años.

Además, todos los mayores de 18 años podrán recibir la dosis de refuerzo del suero. Hasta el momento, el pinchazo extra se contemplaba entre los ciudadanos a partir de los 40 años de edad. Así lo confirmó la ministra de Sanidad, Carolina Darias, en la rueda de prensa tras la reunión de la comisión. Al igual que en la primera etapa del proceso de vacunación, el refuerzo entre los mayores de 18 años se realizará «de forma ordenada», explicó Darias. Es decir, la idea es que acometa por grupos etarios «de diez en diez» años, y de mayor a menor. Cuando se administre el refuerzo a los mayores de 40 años se empezará con los de 30, y así por grupos hasta llegar a los 18 años.

No obstante, en la Comisión se ha insistido en que se considera prioritaria la vacunación de las personas de 12 y más años que todavía no lo han hecho, o que solo han recibido una dosis, y que es asimismo prioritaria la administración de dosis de recuerdo en los grupos de población en los que previamente se había recomendado.

También se ha acordado administrar el “booster” a las personas que realizan viajes internacionales por motivos de estudios o laborales en los que se requiere la administración de dosis de recuerdo (justificando su necesidad).

En el momento actual, el 89,55% de la población española mayor de 70 años tiene la dosis de refuerzo. En el grupo de edad de 60 a 69 el porcentaje es del 82,5%, y entre las personas de 50 a 59 es del 47,87%. En el colectivo de 40 a 49 años la proporción desciende hasta el 25,15%.

Otro de los acuerdos destacados de la Comisión de Salud Pública ha sido reducir el periodo de tiempo entre la administración de la pauta completa y la dosis de refuerzo (tercer pinchazo) de cinco a seis meses «en consonancia con lo que están haciendo otros países de nuestro entorno», indicó Carolina Darias.

La ministra explicó que se ha tomado esta decisión «en función de la evidencia que vamos teniendo, ya que a partir de los cinco o seis meses empieza a bajar la protección de los anticuerpos», ha declarado Darias. La propuesta para reducir este plazo partió de la Ponencia de Vacunas, que finalmente fue aprobada por la Comisión de Salud Pública de ayer.

La EMA, contraria a los refuerzos continuos

Las decisiones tomadas ayer en España contrastan con las declaraciones realizadas este martes por el jefe de Estrategia de Amenazas Sanitarias Biológicas y Vacunas de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), Marco Cavalieri, cuando expresó sus dudas sobre la necesidad de dar dosis de refuerzo de la vacuna contra la Covid-19 «continuamente» ante el temor de «sobresaturar el sistema inmune con repetidas vacunaciones».

Cavalieri señaló que la institución sanitaria europea ve con «preocupación» una estrategia de vacunación que suponga vacunar cada tres o cuatro meses, con la excepción de las personas inmunodeprimidas. «Hay que ir con cuidado de no sobresaturar el sistema inmune con repetidas vacunaciones», avisó, y advirtió además del riesgo de generar «fatiga» entre la población.

No obstante, algunos países europeos se están planteando o han decidido ya administrar incluso una cuarta dosis de refuerzo. Así, Dinamarca informó esta semana de que propondrá el cuarto pinchazo a las personas más vulnerables para intentar frenar la propagación galopante de la variante Ómicron. Y hoy mismo, el Gobierno de Hungría ha anunciado que se comenzará a administrar la cuarta dosis a los ciudadanos que la soliciten. «El requisito es consultar con su médico», explicó el ministro de Gobernación, Gergely Gulyás.