Expertos se oponen a la estrategia de refuerzo con la tercera dosis

Señalan el peligro de “sobresaturar el sistema inmune”, y algunos solo la consideran necesaria para las personas inmunodeprimidas

Una mujer recibe la tercera dosis de la vacuna contra el Covid-19 en Madrid (España)
Una mujer recibe la tercera dosis de la vacuna contra el Covid-19 en Madrid (España) FOTO: Eduardo Parra Europa Press

Este jueves la Comisión de Salud Pública, que reúne a técnicos del Ministerio y de las comunidades autónomas, autorizó la administración de una dosis de refuerzo de la vacuna a los mayores de 18 años en España. Además, acordó reducir el tiempo de espera entre la segunda dosis y la tercera, y que su administración pase de 6 meses a 5, una medida que, según precisó la ministra de Sanidad, Carolina Darias, va en línea con “lo que están haciendo países del entorno”.

No obstante, no todos los expertos están a favor de estas medidas. El jefe de Estrategia de Amenazas Sanitarias Biológicas y Vacunas de la Agencia Europea del Medicamento (EMA), Marco Cavalieri, expresó esta semana sus dudas acerca de la necesidad de administrar una dosis de refuerzo de la vacuna contra el coronavirus “continuamente” de forma global ante el temor de “sobresaturar el sistema inmune”. La EMA ve con “preocupación” una estrategia de vacunación que suponga vacunar cada tres o cuatro meses, con la excepción de los inmunodeprimidos.

“Hay que ir con cuidado de no sobresaturar el sistema inmune con repetidas vacunaciones”, avisó. Aunque Cavalieri se mostró comprensivo con la administración de una tercera dosis “por la situación epidemiológica actual”, afirmó que “sería mejor empezar a pensar en dosis de refuerzo más espaciadas en el tiempo que se sincronicen con el invierno, como se hace con la gripe”, propuso.

En nuestro país, el investigador Manuel Muro, jefe de Servicio de Inmunología de Hospital Virgen de Arrixaca, también se pronunció en twitter en este sentido: “La coherencia debe imperar. Una cosa es re-vacunar a pacientes con riesgo e inmunocomprometidos y otra es querer tener anticuerpos que desborden a todas horas, y los ganglios hiperactivos continuamente. Tomar decisiones coherentes es pensar antes de actuar”, declaró.

Yvelise Barrios, médico especialista en inmunología, considera que las personas sanas de entre 18 y 39 años que ya han recibido la doble pauta pueden pasar perfectamente sin la tercera dosis. “Las dosis de refuerzo son muy pertinentes en personas a partir de cierta edad”, explicó en la televisión canaria. “Tenemos evidencia científicas de que la respuesta inmune celular se mantiene con la doble pauta, incluso ante la variante ómicron, en personas sanas”.

“El objetivo de las vacunas era evitar las muertes y los contagios graves, algo que se está consiguiendo, pero no podemos pretender que se acaben los contagios porque los sueros actuales no te dan eso. Las vacunas que se elaboren en el futuro, quizá sí”, sostiene.

Por su parte, Marcos López Hoyos, presidente de la Sociedad Española de Inmunología, manifiesta que “es más importante vacunar a la mayor parte de la población posible para protegerse de la enfermedad y después plantearse diseños de vacunas que sean capaces de inducir anticuerpos e inmunidad que protejan frente a la infección. La mejor opción sería una vacuna esterilizante, pero no es tarea fácil”.