La Comisión Europea borró los SMS entre su presidenta y el CEO de Pfizer sobre las vacunas

Una eurodiputada neerlandesa denuncia la falta de transparencia y pide al Defensor del Pueblo que investigue

El CEO de Pfizer, Albert Bourla, en una imagen de archivo
El CEO de Pfizer, Albert Bourla, en una imagen de archivo FOTO: Giannis Papanikos AP

La Comisión Europea (CE) dice que borró los mensajes de texto SMS sobre vacunas entre su presidenta, Ursula von der Leyen, y el consejero delegado de la farmacéutica estadounidense Pfizer, Albert Bourla, información que reclama por transparencia una eurodiputada neerlandesa.

“Los documentos se registrarán si contienen información importante que no sea efímera o si pueden implicar una acción o un seguimiento por parte de la Comisión o uno de sus departamentos”, respondió el Ejecutivo comunitario por escrito a la pregunta de la eurodiputada liberal neerlandesa Sophie in ‘t Veld.

La respuesta, redactada en nombre de la comisaria europea de Valores y Transparencia, Vera Jourová, corresponde a una pregunta escrita planteada por la eurodiputada a raíz de que la revista alemana Der Spiegel publicara en noviembre de 2021 que la Comisión decía no tener esos mensajes.

Meses antes, el periódico The New York Times publicó que Von der Leyen y Bourla habían negociado en 2020 a través de llamadas de teléfono y mensajes de texto la compra de más vacunas contra la covid por parte del bloque comunitario, después de que la farmacéutica anglo-sueca AstraZenceneca entregara menos de las dosis comprometidas con Bruselas.

Von der Leyen se encontraba entonces en el ojo del huracán, criticada por la escasez de vacunas en la UE mientras Estados Unidos, el Reino Unido o Israel sí disponían de fármacos suficientes.

Finalmente, la Comisión firmó un contrato por 1.800 millones de dosis suplementarias a partir de 2021 con Pfizer, que también aumentó las entregas a la Unión Europea para el último tramo de 2020 de su fármaco contra la covid de ARN mensajero desarrollado por el laboratorio alemán BionTech.

Pero los mensajes no quedaron registrados, según la Comisión, que argumenta que actuó en base al reglamento comunitario.

Debido a su naturaleza efímera y de corta duración, los mensajes de texto e instantáneos no están destinados a contener información importante relacionada con las políticas, actividades y decisiones de la Comisión; por lo tanto, no se consideran un documento sujeto a la política de mantenimiento de registros de la Comisión”, agrega la comisaria en su respuesta.

La eurodiputada, no obstante, considera que la Comisión no es quien debería decidir qué mensajes se borran y ha pedido a la Defensora del Pueblo Europeo, Emily O’Reilly, que investigue.

O’Reilly ya se pronunció en noviembre, cuando la Comisión le dijo a Die Siegel que no tenía los mensajes.

La Defensora del Pueblo Europeo pidió al Ejecutivo que actualice la ley de acceso a documentos de la UE, que tiene dos décadas de antigüedad, para adaptarse a herramientas de comunicación más modernas.

“Esta piedra angular de la transparencia de la UE proviene de una era radicalmente diferente, anterior a muchas herramientas modernas como los teléfonos inteligentes, la mensajería instantánea y los macrodatos. Necesita ponerse al día con la realidad actual mientras mantiene sus fortalezas centrales”, dijo entonces O’Reilly en una conferencia.

Ya en su etapa como ministra alemana de Defensa Von der Leyen generó polémica por otro borrado de mensajes de texto de su teléfono móvil, que en aquel caso podrían haber resultado útiles para evaluar su gestión en la concesión de contratos a asesores externos.

Ese episodio generó controversia en Alemania en diciembre de 2019, cuando Von der Leyen acababa de asumir su puesto de presidenta de la Comisión.

La comisión de investigación que se interesaba entonces por su gestión como ministra a la hora de atribuir contratos, por los que el Tribunal Supremo había mostrado dudas, descubrió que ciertos mensajes ya no existían.

Los datos, supuestamente eliminados por el fabricante por motivos de seguridad, fueron borrados después de que la comisión de investigación hubiera solicitado tener acceso a ellos como prueba, informa Efe.