Por qué debes poner el aire acondicionado del coche en invierno

Encender el sistema una vez al mes puede evitar problemas a la larga en el vehículo

El aire acondicionado, los elevalunas eléctricos, el ABS o el ESP forman parte del equipamiento.
El aire acondicionado, los elevalunas eléctricos, el ABS o el ESP forman parte del equipamiento.

Poner el aire acondicionado un día caluroso en países como España puede suponer toda una alegría. Encender ese compresor que convierte el aire exterior en una ventisca fría que rebaje la temperatura de un lugar es una de las sensaciones más agradables que podemos encontrar en verano.

Cuando los termómetros empiezan a marcar temperaturas elevadas aquellos privilegiados que cuentan con un aparato no dudan en encenderlo para poder sobrevivir. Cierto es que la escalada de la luz hizo este último verano a más de uno replantearse si gastar en este sistema aunque en ocasiones y ciertas zonas de España no existe debate.

Los coches también incorporan este sistema desde hace varias décadas. Aunque su implementación fue progresiva en la flota automovilística, hoy en día no existen apenas vehículos sin este sistema que puede salvar a más de uno de un golpe de calor.

Aunque este sistema parece especialmente pensado para los meses de verano debemos tener en cuenta que su uso no debe olvidarse el resto del año. No encender el aire acondicionado del coche durante otoño e invierno puede causar graves problemas para nuestro vehículo debido a las averías que este ocasiona.

Así las cosas, debemos encender el aire acondicionado del coche de vez en cuando en las épocas más frías del año para poder evitar que nuestro vehículo sufra daños en los sistemas de climatización. Estos suelen ser los peores y más costosos en un coche, algo que se puede sortear.

La falta de uso del aire acondicionado suele ocasionar problemas derivados que se harán visibles en verano, la época más necesaria. Estos afectarán al compresor del sistema y circuitos del mismo que pueden llegar a suponer graves daños al vehículo y a nuestra cartera.

El compresor es donde circula el gas que refrigera el vehículo y si se encuentra mucho tiempo apagado puede averiarse. Una reparación en este elemento puede suponer un gasto de más de 500 euros según la gravedad de la avería.

Además, mantener apagado tanto tiempo el aire acondicionado del coche puede atacar también a las juntas de estanqueidad de los circuitos refrigerantes. Esto conlleva que se resequen y agrieten provocado que el gas necesario se escape. Una fuga y su posterior recarga puede conllevar más de 400 euros de gasto mientras que una revisión a tiempo apenas 80.

Cómo evitar problemas

Llegados a este punto, debemos tener en cuenta una serie de trucos para evitar problemas en nuestros vehículos. Encender el aire acondicionado de vez en cuando es el mejor método para que este no se dañe aunque pueda suponer una odisea pasar frío dentro del coche en invierno.

Aun así, debemos encender el sistema una o dos veces al mes entre 10 y 20 minutos para que el aire acondicionado se ponga en marcha y evitar que la suciedad se acumule en él.

Si nuestro vehículo lo permite, además, podemos ponerlo en temperaturas cercanas a los 17 grados para desempañar los parabrisas. Esto provoca que sea más rápido que el aire frío y se consiguen dos cosas a la vez, tener visibilidad y poner en funcionamiento el aire acondicionado.

Por último, cabe destacar que poner en marcha el aire acondicionado de un coche un par de veces al mes en invierno permite evitar problemas a la larga. Si nuestro sistema ha sufrido algún daño podremos verlo al momento mientras que si esperamos a verano puede suponer un aumento del gasto y de los problemas derivados.