El apocalipsis nunca había estado tan cerca: a 100 segundos según el Reloj del Juicio Final

El Reloj del Apocalipsis es uno de los símbolos más reconocibles en los últimos 100 años. Su nombre es una referencia a la profecía bíblica del día en que el mundo terminará y lleva inspirando a grandes artistas desde su creación en 1947

Lawrence Krauss (i), director del proyecto Origins de la Universidad de Arizona, y Robert Rosner, profesor en la Universidad de Chicago, tras ajustar 30 segundos el "Reloj del Juicio Final" en 2018
Lawrence Krauss (i), director del proyecto Origins de la Universidad de Arizona, y Robert Rosner, profesor en la Universidad de Chicago, tras ajustar 30 segundos el "Reloj del Juicio Final" en 2018

El Reloj del Juicio Final o Reloj del Apocalipsis es muchas cosas a la vez: es una metáfora, un logotipo, una marca y uno de los símbolos más reconocibles en los últimos 100 años. Este símbolo ha impregnado no solo el panorama de los medios de comunicación sino también la cultura misma. El Reloj del Juicio Final, conocido también como “Doomsday Clock”, lleva inspirando a grandes artistas desde su creación en 1947. Aparece en novelas de Stephen King y Piers Anthony, en canciones de bandas como “The Who” y “The Clash” y en cómics como el aclamado “Watchmen” de Alan Moore.

¿Cómo surgió?

Los restos de un instituto en una de las áreas con instalaciones del proyecto Manhattan en la localidad de Hanford, Washington (Estados Unidos)
Los restos de un instituto en una de las áreas con instalaciones del proyecto Manhattan en la localidad de Hanford, Washington (Estados Unidos)

Su diseño fue encargado hace 75 años por los científicos que construyeron la bomba atómica y que puso fin a la Segunda Guerra Mundial. Su creadora, Martyl Langsdorf (esposa del físico del “Proyecto ManhattanAlexander Langsdorf Jr.), fue una prolífica pintora de lienzos abstractos y figurativos que diseñó solo una portada de revista en toda su carrera, pero que ha tenido un poder de permanencia considerable. El objetivo de su creación fue alertar a los estadounidenses sobre el peligro de una confrontación nuclear con la Unión Soviética. Esperaban “asustar a los hombres para que se volvieran racionales”, expresó Eugene Rabinowitch, biólogo y primer editor del “Bulletin of the Atomic Scientists” de la Universidad de Chicago, Estados Unidos. Para expresar visualmente ese objetivo, la diseñadora Langsdorf jugó con varias imágenes. “El más significativo de todos fue un boceto de un reloj, que hice en el reverso de una copia encuadernada de las Sonatas para piano de Beethoven”, recordó la diseñadora, a lo que añadió: “Un reloj con pintura blanca sobre la encuadernación negra de las Sonatas”.

Su nombre es una referencia a la profecía bíblica del día en que el mundo terminará. El reloj usa la analogía de la especie humana estando siempre “a minutos de la medianoche”, donde la medianoche representa la “destrucción total y catastrófica” de la Humanidad y el número de minutos mide el grado de amenaza nuclear, ambiental y tecnológica. Por lo tanto, cuanto más cerca de la medianoche estemos, más amenazada estará nuestra existencia. Su primera modificación fue en 1949, cuando Rabinowitch adelantó la manecilla grande del reloj hasta “tres minutos antes de la medianoche”. La razón de esta modificación en las manecillas se produjo porque el gobierno estaba restando importancia a una explosión nuclear detectada en la Unión Soviética, pero Rabinowitch dijo: “El estruendo distante de la primera bomba atómica soviética muestra al mundo el avance hacia el abismo de una guerra atómica”. A partir de entonces, el boletín ha anunciado anualmente si el Reloj del Juicio Final se ha acercado o alejado del desastre.

¿Quién decide la posición de las manecillas?

"Safety Last!" / " El hombre mosca "
Harold Lloyd. 1923
"Safety Last!" / " El hombre mosca " Harold Lloyd. 1923 FOTO: Hal Roach Studios ©GTRESONLINE

En sus inicios esta tarea fue llevada a cabo por el editor del boletín, Eugene Rabinowitch. Como científico y líder del movimiento internacional de desarme, estaba en constante conversación con científicos y expertos dentro y fuera de los gobiernos en muchas partes del mundo. En base en estas discusiones, decidió dónde colocar la manecilla del reloj y explicó su pensamiento en las páginas del boletín. Cuando Rabinowitch murió en 1973, la Junta de Ciencia y Seguridad del boletín asumió la responsabilidad y desde entonces se ha reunido dos veces al año para discutir eventos mundiales y reiniciar el reloj según sea necesario. La junta, que incluye 13 premios Nobel, está compuesta por científicos y expertos con un profundo conocimiento de la tecnología nuclear y la ciencia del clima, tanto es así que a menudo brindan asesoramiento a gobiernos y agencias internacionales.

El número de minutos para la medianoche, que mide el grado de amenaza nuclear, ambiental y tecnológica, es corregido periódicamente. El 25 de enero de 2018, el reloj se adelantó desde “tres minutos para la medianoche”, donde se encontraba desde el 19 de enero del 2017, a “dos minutos y medio para la medianoche”. Su siguiente actualización se llevó a cabo también en 2018, cuando se pusieron las agujas del reloj a “dos minutos para la medianoche”. Y aunque en 2019 no se modificó, en enero de 2021 se adelantó veinte segundos, quedándose a “100 segundos para la medianoche”, lo que supone el momento en el que más cerca se ha situado de la medianoche en su historia, o lo que es lo mismo, lo más cerca que hemos estado del fin del mundo.

La amenaza continúa

Reloj del fin del mundo
Reloj del fin del mundo Bulletin of the Atomic Scientists

Tras la “revelación” del último informe, realizada virtualmente el pasado jueves, 20 de enero, a las 4 de la tarde, hora española. El Reloj del Juicio Final se encuentra nuevamente “a 100 segundos de la medianoche”, o lo que es lo mismo, del fin del mundo. La Junta de Ciencia y Seguridad del boletín dio a conocer la noticia en una rueda de prensa, en la que recordaron que, si bien las manecillas del reloj no habían avanzado, este hecho no significaba que la situación hubiera mejorado: “La decisión no demuestra que la situación de seguridad internacional se ha estabilizado”. Alertando sobre la idea de que nunca hemos estado tan cerca del fin del mundo. “El reloj sigue estando cerca del fin de la civilización ya que el mundo sigue atrapado en un peligro extremo”, relataron. Y los motivos son varios: la amenaza nuclear, las tensiones entre Estados Unidos, Rusia y China, la crisis climática, la creación de misiles hipersónicos y armas antisatélite y la pandemia del Covid-19, entre otros.