La verdad sobre el “peligroso ingrediente secreto” de la vacuna para niños de Pfizer

Varias publicaciones en redes sociales afirman que la farmacéutica ha añadido trometamina a su compuesto para “evitar ataques cardíacos” en los menores. ¿Qué hay de cierto?

En las redes sociales circula un vídeo y varias publicaciones que afirman que la vacuna contra la Covid-19 de Pfizer para los niños de 5 a 11 años lleva un nuevo ingrediente “peligroso”, la trometamina. Además, aseguran que se trata de un “medicamento para evitar ataques cardíacos” que la farmacéutica habría agregado “en secreto” a las vacunas infantiles. Sin embargo, no hay evidencias de que este componente de la vacuna de Pfizer, suponga un riesgo para la salud, como afirma falsamente el contenido que circula por Internet.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos aprobó añadir la trometamina en la formulación de la vacuna. Este ingrediente es un agente amortiguador común que actúa como tampón, cuya función es extender la vida útil de un fármaco. “La nueva formulación es más estable a temperaturas refrigeradas durante períodos de tiempo más prolongados, lo que permite una mayor flexibilidad para los proveedores de vacunación”, indicó la FDA en un comunicado.

Según informó el organismo regulador estadounidense , el uso de este medicamento en la vacuna contra el coronavirus “no presenta problemas de seguridad o eficacia”. También la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) aprobó en octubre este cambio.

Desde la farmacéutica Pfizer explicaron a Reuters, que añadir un tampón de trometamina permite que el ARN mensajero de la vacuna resista durante más tiempo antes de la administración, lo que significa que se puede almacenar a temperaturas de entre 2 y 8 grados hasta 10 semanas.

El cambio en la formulación de la vacuna no sólo se aplicó en la vacuna para niños de 5 a 11 años, también se aprobó para todos los grupos de edad. “Se utilizará en las dosis actualizadas de 30 mcg para adultos / adolescentes a su debido tiempo, lo que ayudará a garantizar un manejo simplificado de la vacuna en todos los grupos de edad”, aseguraron desde la compañía a Reuters.

Asimismo, la trometamina no es un “medicamento para ataques cardíacos”, como señalan las publicaciones engañosas, sino que sirve para tratar la acidosis metabólica, afección que puede producirse, entre otras causas, tras un paro cardíaco y que provoca que haya demasiado ácido en los líquidos corporales.

La trometamina “es un ingrediente estabilizador que se usa para aumentar la cantidad de tiempo que los productos farmacéuticos pueden mantenerse almacenados”, explicaron los expertos de Health Desk a Reuters. De hecho, se usa también en la vacuna contra la Covid-19 de Moderna y en otras vacunas y medicamentos aprobados por la FDA, como la vacuna contra el ébola, el dengue o la viruela y en un medicamento para tratar la diabetes, Humalog, que también está indicado para niños. Fuera de la industria médica, se utiliza como estabilizador en fragancias y cosméticos.

“Anteriormente, la vacuna Pfizer para grupos de mayor edad usaba otro tampón llamado solución salina tamponada con fosfato (PBS). La trometamina está destinada a ayudar a prolongar los tiempos de almacenamiento y se considera un cambio menor en la fórmula de la vacuna”, indicaron.

Según los expertos de Health Desk, el uso del tampón de trometamina en la vacuna contra el coronavirus es seguro. “No hay evidencia de que las vacunas Covid-19 con trometamina causen efectos adversos graves para la salud. Tampoco hay evidencia de que se haya agregado trometamina para ‘estabilizar a los pacientes’ de los efectos negativos para la salud de las vacunas Covid-19″, aseguran.

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) no incluye en su último informe el ataque cardiaco como un efecto adverso asociado a las vacunas covid. Sí recoge el riesgo de miocarditis y pericarditis que califica como eventos “muy raros”. “Pueden presentarse muy raramente tras la administración de las vacunas frente a COVID-19 de ARNm, siendo más frecuente en varones jóvenes en los 14 días siguientes de recibir la segunda dosis”, indica la AEMPS.