Apellidos españoles: las tres teorías del origen de la terminación -ez

En España este sufijo se encuentra en la mayoría de los ciudadanos

Diccionario de la RAE
Diccionario de la RAE FOTO: RAE RAE

El origen de cada nombre y apellido guarda cientos de curiosidades y acontecimientos únicos para que estos pasen de generación en generación. El uso de muchos de estos se ha mantenido durante cientos de años cuando la humanidad empezó a denominar a las personas con un nombre y apellido e, incluso, algunos han sufrido alteraciones pero mantienen sus propias raíces.

Los nombres, además, son capaces de traspasar fronteras con muy pocas variaciones. Muchos de los motes personales que encontramos en todo el mundo son exactamente iguales aunque sufran traducciones a los idiomas autóctonos pero manteniendo su origen. En el caso de los apellidos esto puede diferir ligeramente y aunque algunos sean muy utilizados en muchas partes del planeta suelen tener un componente geográfico mayor.

El caso de los apellidos españoles es un claro ejemplo. En toda América latina se conservan muchos de los usados en España, incluso, siendo muy presentes en algunos países aunque estos no consiguen traspasar tanto como lo hacen los nombres.

Nuestros apellidos han conseguido mantenerse en muchos de estos países gracias a la presencia española en los territorios durante siglos, algo que ha permitido que se extiendan y sean muy utilizados.

Así las cosas, en España contamos con dos segundos nombres gracias a una curiosidad que se remonta al siglo XVI y que ha conseguido perdurar en el tiempo. Gracias a esto actualmente en los documentos identificativos nuestros nombres están acompañados de dos apellidos que conforman la denominación completa.

Pero no en todos los países cuentan con esta característica como en España. En algunos lugares del mundo solamente tienen un apellido y en ocasiones este continúa siendo solamente el del padre. La distribución de los apellidos alrededor del planeta Tierra cuentan con muchas algunas curiosidades que los hacen únicos y su reparto se encuentra muy desigual según las diferentes zonas.

Apellidos acabados en -ez

La mayoría de españoles cuenta con una similitud en uno de sus dos apellidos. La terminación -ez de estos es una de las más comunes en España y Latinoamerica debido a una curiosidad histórica que se remonta siglos atrás.

En España es tan común contar con un apellido de estas características que ocho de los nueve más utilizados en todos los habitantes del país utilizan el sufijo -ez. Aunque la teoría sencilla exponga que estos provienen de ser denominado como “hijo de” su historia no cuenta con un consenso entre los etimólogos acerca de su origen.

La primera argumentación y más conocida es la expuesta anteriormente y se remonta a la Edad Media. A partir de los siglos XII y XIII se empezó a dar uso a los apellidos hereditarios donde los miembros de la Iglesia y las clases altas utilizaban estos para distinguir.

Su uso se extendió con el paso de los años y en lugares como Navarra y Castilla empezó a utilizarse esta denominación como “hijo de”. Es decir, si el padre se llamaba Fernando el hijo pasaba a apellidarse Fernández para distinguirse y saber su progenitor. Así, surgieron apellidos tan comunes como González o Martínez que hoy en día suponen la mayoría de segundos nombres.

Aun así, su origen no acaba de encontrar un consenso y algunos etimólogos creen que el origen de -ez podría tener su nacimiento en el euskera. Según la Gramática de Larramendi este sufijo proviene de esta lengua que todavía cuenta con múltiples secretos aunque no es la última de las suposiciones.

Otros expertos del campo argumentan que el -ez nació incluso antes de la Edad Media y que cuenta con un origen de visigodo. Según esta teoría el sufijo provendría del -iz o -is que procedería del genitivo gótico y así denotarían posesión.

Aunque no existe consenso parece que todas las teorías podrían tener su parte de razón en este sufijo con tanta importancia en España y otros países.