Cómo encontrar el “Ikagai”. La fórmula japonesa para darle sentido a la vida

Este ancestral concepto viene a significar algo así como “la razón de vivir”. Se concibe como un propósito y una responsabilidad que nos empuja a despertarnos cada mañana

Este ancestral concepto viene a significar algo así como “la razón de vivir”
Este ancestral concepto viene a significar algo así como “la razón de vivir” FOTO: La Razón La Razón

Ikagai es una palabra compuesta; que aúna los conceptos “Iki” y “Kai”. El primero se refiere a la “vida” y el segundo al “valor”. Es decir, que viene a significar algo así como “el valor de la vida” o como “la razón de vivir”. El Ikagai, entonces, se concibe como un propósito que nos empuja a despertarnos cada mañana; una responsabilidad para con nosotros mismos y para con nuestro prójimo, que nos permita superar con entereza los retos que nos impone la vida.

El Ikigai se concibe como un propósito y una responsabilidad que nos empuja a despertarnos cada mañana
El Ikigai se concibe como un propósito y una responsabilidad que nos empuja a despertarnos cada mañana FOTO: 4144132 pixabay

Visto así, parece un concepto bastante sencillo de comprender y asimilar. Ahora bien, la búsqueda del Ikagai es algo bastante más complejo. Encontrar un sentido a nuestra existencia lo suficientemente trascendental como para sustentar nuestra voluntad en los momentos más oscuros, conlleva una profunda reflexión personal.

De acuerdo con la interpretación japonesa del “sentido”, todos los seres humanos tenemos un Ikagai. Y aunque la búsqueda puede ser larga y dolorosa; una vez encontrado, sentiremos una felicidad inmensa y sentiremos que nuestro karma ha cambiado de golpe... marcando un hito en nuestra existencia, a partir del cual todas las piezas del puzle empezarán a tener un significante superior.

O dicho de otra forma, para los japoneses, el Ikagai es -y debe ser- un concepto aferrado a lo práctico, que nos guíe en nuestro día a día, haciendo que la realización de pequeñas metas nos genere una gran satisfacción. Ahora bien, es importante aclarar que, aunque vivir de acuerdo a nuestro Ikigai puede permitirnos alcanzar enormes cotas de felicidad, no es un concepto que sea equivalente. Más bien, el ikigai es una determinación que nos permitirá mirar al futuro con esperanza, aún cuando el presente sea doloroso y desilusionante; y que -incluso- nos dará la fuerza para actuar con heroísmo cuando sea necesario.

El ikigai es una determinación que nos permitirá mirar al futuro con esperanza, aún cuando el presente sea doloroso y desilusionante
El ikigai es una determinación que nos permitirá mirar al futuro con esperanza, aún cuando el presente sea doloroso y desilusionante FOTO: La Razón La Razon

5 pasos para encontrar tu razón de vivir

Una de las personas que más ha profundizado en los fundamentos de este ancestral concepto japonés, es el neurocientífico Ken Mogi; que escribió el libro “Ikigai: los cinco pasos para encontrar el propósito de tu vida y ser más feliz, donde explora la fórmula japonesa para encontrar un sentido a nuestra existencia. Para encontrarlo -según Ken Mori- solo tienes que seguir estos cinco pasos:

1. Empezar pequeño

Una de las expresiones más típicas del refranero español es “quién mucho abarca, poco aprieta”. Este refrán explica a la perfección cuál es el problema de marcarnos unos objetivos demasiado grandes y poco realistas. Antes de encontrar nuestro Ikigai, debemos plantearnos si lo que le estamos pidiendo a nuestra vida es realmente sensato. Porque una fantasía irreal y demasiado ambiciosa no nos proporcionará la motivación necesaria como para perseguir los pequeños logros. En vez de eso, lo que debemos hacer es empezar por las cosas pequeñas. Es decir, debemos centrarnos en esas áreas de nuestra vida que necesiten mayor atención... y tratar de mejorarlas en la medida de lo posible.

2. Liberarse

¿Realmente tu objetivo último en tu vida es conseguir un cuerpo perfecto o una fortuna milmillonaria? ¿o eso son -simplemente- ideas propuestas con insistencia por el cine y la publicidad, que has terminado por interiorizar? Todas estas ideas preconcebidas son un estorbo a la hora de encontrar el sentido de tu vida. Por eso, debes mantener una conversación profunda y honesta contigo mismo, para ser capaz de dilucidar hasta qué punto estas cosas son realmente importantes para ti. Y sobre todo, para saber si van a ser lo suficientemente importantes como para hacer que sigas peleando, aún cuando superar las adversidades parezca imposible.

Lo importante no es alcanzar la meta, sino disfrutar del viaje.
Lo importante no es alcanzar la meta, sino disfrutar del viaje. FOTO: Objetivo bienestar

3. Buscar armonía y serenidad

Como diría cualquier entrenador, es más importante la constancia que la intensidad. El Ikigai es armonía. Es decir, debe ser un propósito capaz de perdurar en el tiempo y capaz de ordenar -a su vez- tu día a día de forma que todas las piezas encajen con una meta superior. La “fórmula” japonesa para el Ikigai comprende cuatro elementos con los que este propósito debe estar en armonía: la pasión, la vocación, la profesión y la misión. Es decir, lo que amas hacer, lo que eres bueno haciendo, aquello con lo que te puedes ganar la vida y lo que le mundo necesita de ti. Si consigues encontrar una actividad que se amolde a estos cuatro elementos, habrás encontrado tu Ikigai, un objetivo con el que puedas vivir una vida plena y con sentido.

4. Apreciar las pequeñas cosas

Tristemente, es muy frecuente encontrar a personas que lo han dado todo por conseguir grandes metas en su vida, y que -aún así- no lo han conseguido. O peor, lo han conseguido... han disfrutado de una intensa sensación de felicidad y euforia durante unos minutos, y luego se han visto en la necesidad de marcarse otras nuevas metas. Pero, ¿y qué ha pasado por el camino?

El error que se ha cometido en ambos casos, ha sido el de condicionar la felicidad a alcanzar grandes metas... sin haberse parado a apreciar las pequeñas cosas que nos ofrece la vida. Por eso es muy importante que nos paremos de vez en cuando a apreciar la importancia de las pequeñas metas que ya hemos conseguido. En caso contrario, nos estaremos condenando a una vida de insatisfacción... a cambio de unos pocos momentos de felicidad pasajera.

5. Vive en el ahora

Este punto está relacionado con el anterior. Según Ken Mori, lo importante no es alcanzar la meta, sino disfrutar del viaje. Por eso, no podemos abandonar el presente en pos del futuro. Este hábito nos empujará a querer más y más, sin saber apreciar realmente lo que ya hemos conseguido y lo hermoso del momento presente. Párate y disfruta de tu vida tal cuál es.