¿Cómo es la persona más aburrida del mundo?: así son sus rasgos, según la ciencia

Un estudio analiza ciertas características que hacen aburrida a una persona, como el trabajo o sus aficiones

¿Qué te hace ser una persona aburrida?
¿Qué te hace ser una persona aburrida? FOTO: Gtresonline ©Gtresonline

¿Cómo puedes saber si eres una persona poco interesante y aburrida? Ahora puedes averiguarlo gracias a una nueva investigación que ha tenido como objetivo descubrir las características que comparten las personas menos carismáticas.

El estudio de la Universidad de Essex (Reino Unido), publicado en Personality and Social Psychology Bulletin, examinó las ocupaciones, los pasatiempos y los rasgos de personalidad que las personas atribuyen a ser estereotipadamente aburridos y estos fueron sus resultados.

Para llevar a cabo la investigación, los científicos analizaron las respuestas de más de 500 personas en cinco experimentos diferentes. En estos, tuvieron que clasificar las características personales, aficiones y trabajos más estereotipadamente aburridos.

Después de analizar todos los datos, concluyeron que los trabajos más soporíferos son los relacionados con el análisis de datos. A esta profesión le siguieron las encargadas en banca, contabilidad, limpieza y seguros. Por el contrario, los encuestados señalaron los cinco trabajos que perciben como más emocionantes, que fueron: las artes escénicas, la ciencia, el periodismo, las profesiones de la salud y la enseñanza.

Según el informe, las personas que ocupan esos trabajos “aburridos” tampoco fueron vistas como competentes. “Yo habría pensado que los contables serían vistos como aburridos, pero eficaces y la persona perfecta para hacer un buen trabajo en su declaración de la renta. La verdad es que personas como los banqueros y los contables son muy capaces y tienen poder en la sociedad”, dijo Wijnand Van Tilburg, coautor del estudio y profesor de Psicología del Departamento de Psicología de la universidad británica.

En cuanto a las aficiones más tediosas para las personas, las más compartidas fueron: dormir, la religión, ver la televisión, observar aves, realizar ejercicios de matemáticas por diversión y fumar. Asimismo, las personas aburridas también se percibieron como aquellas que evitan los grandes asentamientos y prefieren vivir en ciudades y pueblos pequeños.

“Estudiar el aburrimiento es irónicamente muy interesante y tiene muchos impactos en la vida real. Este trabajo muestra lo persuasivas que son las percepciones del aburrimiento y el impacto que pueden tener en la gente”, explica Van Tilburg.

Los investigadores también preguntaron a los participantes en el estudio sobre cuánto dinero estarían dispuestos a pagar por pasar tiempo con alguien tachado como aburrido. Los encuestados respondieron que cobrarían por cada día un mínimo de 41 euros.

Van Tilburg recalca que las personas clasificadas como aburridas pueden ser rechazadas y evitadas por los demás. “No tienen la oportunidad de demostrar que la gente está equivocada y romper estos estereotipos negativos. El mero hecho de que la gente decida evitarlos puede conducir al ostracismo social y aumentar la soledad, lo que tiene un impacto realmente negativo en sus vidas”,

Los resultados también demostraron que ser percibido como aburrido puede transmitir poca competencia y poca calidez interpersonal. Por tanto, quienes son percibidos como aburridos pueden correr un mayor riesgo de sufrir daños, adicciones y problemas de salud mental, advierte van Tilburg y sus colegas.